Verónica Malo Guzmán / CAMBIO22

Durante años se nos vendió la relación con Cuba como un gesto político cargado de épica: petróleo por solidaridad, médicos por humanismo, silencio por respeto. Hoy la narrativa ya no alcanza. Porque el problema dejó de ser ideológico y pasó a ser administrativo, jurídico y profundamente estatal.

México no solo está regalando recursos. Está rematando su identidad.

La investigación de Dolia Estévez reveló algo que debería haber provocado una sacudida institucional inmediata: ciudadanos cubanos portando actas de nacimiento mexicanas expedidas de manera irregular. No por el INE. No por el Registro Civil. No por la Secretaría de Gobernación.

Dolia Estévez: "Trump moderó su actitud hacia México con la llegada de  AMLO" - La Política Online

Fueron los consulados —Houston, primero; Costa Rica, después— los que levantaron la alerta y enviaron reportes formales a la SRE. Reportes claros: las personas portadoras de esas actas no cumplen los requisitos para obtener la nacionalidad mexicana. No nacieron aquí. No siguieron procedimiento alguno. Aun así, tienen el documento base de todo el sistema.

Aquí conviene dejar algo claro: el debate no es cuántos son. Tampoco si votarán en 2027 por Morena (que, por supuesto, lo harán).

Ese enfoque es menor, casi distractor. El verdadero escándalo es otro: cuando el Estado pierde el control de sus actas de nacimiento, deja de controlar quién pertenece a él. Pierde control total de México.

Durante este sexenio ha recibido petróleo mientras Pemex se hunde; médicos mientras los nacionales protestan por condiciones laborales; discursos mientras se normaliza la represión en la isla. Ahora recibe algo más valioso: papeles mexicanos.

¿Huyen del régimen? Posiblemente.

¿Buscan movilidad internacional? Seguramente.

¿Quieren blindarse ante un eventual endurecimiento migratorio de Estados Unidos? No suena descabellado.

La pregunta incómoda no es por qué los cubanos quieren actas mexicanas. La pregunta es cuáles autoridades las están expidiendo, bajo qué red de complacencia, con qué complicidades y desde cuándo.

¿Habrá una auditoría real al Registro Civil?

¿Al padrón del INE?

¿O seguiremos enterándonos por terceros de lo que las autoridades mexicanas prefieren no ver?

Regalar petróleo debilita a Pemex.

Para México, sin control.

 

 

 

redaccion@diariocambio22.mx

KXL/RCM

WhatsApp Telegram
Telegram