Obras Municipales Inconclusas en la Colonia Fraternidad Antorchista de Chetumal
16 Ene. 2025
► La obra del acceso ha sido dejado inconcluso con 60 % de su meta
Ricardo Jesús Rivas/CAMBIO 22
CHETUMAL, 16 de enero. – La colonia Fraternidad Antorchista, ubicada en la periferia de Chetumal, enfrenta una situación de abandono y desesperanza tras la paralización de los trabajos de pavimentación de su acceso principal. Los habitantes, quienes en su momento aplaudieron los esfuerzos de la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, ahora reclaman por una solución urgente al evidente rezago en una obra que, lejos de cumplir con los tiempos prometidos, permanece detenida desde diciembre.
Con un avance aproximado del 60%, la pavimentación de los 1.7 kilómetros que conectan a esta colonia con el resto de la ciudad parece haberse convertido en otra promesa incumplida. Gilberto Labastida Rodríguez, dirigente social en la Fraternidad Antorchista, lamenta que la maquinaria y el personal hayan desaparecido sin previo aviso. Lo que debería haber sido un proyecto terminado el mes pasado ahora se ha convertido en un ejemplo más de la ineficacia administrativa que tanto afecta a las colonias marginadas.

La falta de avances afecta la movilidad de los habitantes y su calidad de vida. Según Labastida Rodríguez, la fragilidad de la obra inconclusa impide que servicios esenciales, como transporte público y recolección de basura, lleguen a la colonia con regularidad. Esto incrementa la molestia de los vecinos, quienes ven cómo sus necesidades básicas se ven comprometidas por la falta de cumplimiento de las autoridades municipales.
La publicidad inicial en torno a la pavimentación se acompañó de fotografías y promesas que pintaban un futuro diferente para los residentes de esta colonia. Medios afines contratados por la presidencia municipal se encargaron de celebrar la supuesta pavimentación.
Sin embargo, la realidad dista mucho de lo anunciado, dejando en evidencia las fallas en la planeación y ejecución de un proyecto que es vital para el desarrollo de la comunidad. La obra representa un acceso funcional y un símbolo de la atención que esta administración brinda a las zonas más vulnerables.
La falta de información por parte del Ayuntamiento de Othón P. Blanco sobre la reactivación de los trabajos incrementa el descontento. Vecinos de la colonia señalan que la parálisis de la obra evidencia la falta de compromiso con las promesas realizadas en un principio. Más preocupante aún es la falta de una fecha clara para la conclusión de los trabajos, lo que deja a las familias de la Fraternidad Antorchista en un estado de incertidumbre constante.
Este tipo de casos pone en tela de juicio la capacidad de la presidenta municipal Yensunni Martínez Hernández para atender las necesidades prioritarias de la población. No es la primera vez que proyectos de infraestructura básica en comunidades marginadas quedan detenidos, dejando a los habitantes con la sensación de ser ignorados en la toma de decisiones. Los colonos han dejado claro que no buscan enfrentamientos, sino soluciones tangibles que mejoren sus condiciones de vida.

El estancamiento de esta obra también plantea preguntas sobre el manejo de los recursos destinados a la pavimentación. ¿Qué ocurrió con los fondos asignados? ¿Por qué no se han retomado los trabajos? Estas interrogantes, lejos de ser respondidas, solo alimentan el malestar social en un municipio que requiere con urgencia una gestión más transparente y efectiva.
A medida que pasan los días, el acceso inconcluso se convierte en un recordatorio palpable de los desaciertos que origina la administración de Yensunni Martínez Hernández. La Fraternidad Antorchista, al igual que muchas otras colonias en la periferia de Chetumal, sigue esperando acciones concretas y definitivas. Mientras tanto, la confianza de los ciudadanos en sus autoridades continúa erosionándose con cada día que pasa sin una solución a la vista.
JFCB


















