Laura Beytia/CAMBIO 22

CHETUMAL, 10 de junio.- El número de viviendas en Bacalar que se publicitan en alquiler a través de plataformas digitales para alojamiento a particulares y turísticos ha crecido de manera descontrolada, ante la falta de un marco regulatorio y la vigilancia de las autoridades.

Esta situación ha ocasionado que además de la seria afectación a los hoteles formalmente establecidos que esto conlleva, el que ahora se esté dando el subarrendamiento de estas casas a precios más altos, por lo que ahora los hoteleros también enfrentan la aparición del coyotaje en rentas, de acuerdo al presidente del Comité de Pueblos Mágicos Nicanor Piña Ugalde.

“Nos hemos dado cuenta de que los llamados coyotes, llegan y te piden casas de 2 o 3 recamaras según para su familia que vendrá de vacaciones por cierto periodo de tiempo y se las rentan, pero a los días de entregarlas las amueblan o acondicionan y las suben a las redes para renta a turistas por día pero a un costo mucho mayor al que la adquirieron, ya hemos detectado al menos 5 casos de estos y ahora que se acerca el verano seguramente surgirán muchos casos más, entonces necesitamos que ya se ponga orden.”

Mencionó que la iniciativa que ha planteado la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) para el empadronamiento de las viviendas que están bajo el esquema de Airbnb es buena, pero no servirá de nada si solo se queda en palabras y no se actúa para frenar lo que catalogó como una competencia desleal para el sector hotelero del Pueblo Mágico.

“Dijeron que lo harían pero no hay nada concreto hasta ahorita, nosotros lo único que pedimos es que se les fiscalice, que paguen impuestos igual que los demás y que cumplan con todos los requisitos que se nos exigen para operar, porque ellos no tributan y por eso pasa todo esto, hemos insistido durante mucho tiempo para que las regulen y vemos que nada más no avanza, a ver si ahora que denunciamos a los coyotes hacen algo ya por fin.”

Indicó que tienen conocimiento de que son aproximadamente 80 viviendas las que se alquilan en plataformas y que no cumplen con los requisitos para que puedan servir como centros de alojamiento, aunque la cantidad pudiera mucho mayor, ya que es muy difícil ubicarlas a todas las que funcionan de manera clandestina para estadías, ya que no están registradas para evitar el pago de impuestos.

La ocupación hotelera actualmente oscila en un 30% por lo que es el periodo de verano cuando tienen la esperanza de que lograrán repuntar hasta en un 70% para poder hacer frente a los siguientes meses que es cuando más cae la demanda de hospedaje en ese centro vacacional.

 

 

lau.beytia@diariocambio22.mx

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