• Un estudio empresarial revela que el Crimen Organizado Controla la Distribución del 13% de los Productos Producidos en el País.

 

 

  • organizado por parte del país es demoledora y preocupante.

 

 

  • Es tan crítica la situación que atraviesa que las empresas asumen ya la inseguridad como un costo operativo adicional.

 

 

  • Su confianza en la policía es tan baja que cuentan con sistemas de defensa privados y pese a las cifras del gobierno el clima de inseguridad persiste en la mayoría de territorios del país.

 

 

 

Redacción/CAMBIO 22

Los datos de violencia en México son demoledores. El crimen organizado y los narcotraficantes se han ido convirtiendo en una poderosa fuerza que somete a la planta productiva asentada en tierras mexicanas.

Pero no sólo ellos, también grupos más pequeños que, incluso, han logrado cambiar los hábitos del resto de mexicanos (por ejemplo, llevando móviles falsos para entregar esas réplicas en los atracos ocurridos en su mayoría en el transporte público).

Y como ejemplo detallan que la violencia ha hecho que ciertas zonas aequeologicas mayas sean inaccesibles y los narcos hasta han pirateado las antenas de Internet, haciendo que los ciudadanos les paguen, directamente, a ellos el servicio.

Se ha debatido sobre si otorgar más poder al Ejército bajaría la criminalidad, pero los datos del gobierno mexicano son devastadores.

Y, por otro lado, tenemos la visión de las empresas con algo brutal: un 13% de ellas consideran que el crimen organizado tomó el control parcial o total en sus operaciones.

Los datos son Contundentes

 

Los datos del último Sondeo de Seguridad Empresarial publicado por la influyente organización empresarial American Chamber Mexico refleja la triste y grave realidad que enfrenta la planta productiva mexicana en su conjunto, esto es tanto empleados como empleadores.

Esta Cámara de Comercio que aglutina a decenas de empresarios del país cuenta con socios importantes como AES, Amazon, American Express, AT&T, Coca-Cola, PepsiCo, HP o FedEx, entre otras grandes empresas.

En la nueva encuesta, poco más de la mitad de las empresas son nacionales y cuatro de cada diez cuentan con más de mil empleados. Quienes han respondido a la encuesta son altos cargos, representando un 26% de los mismos a los CEO y con un 52% de los participantes ocupando puestos directivos.

Es decir, saben de lo que hablan cuando se refieren a su empresa y los números son, como decíamos, absolutamente realistas y brutales:

6 de cada 10 empresas se consideran algo o muy afectadas por la delincuencia tanto común como organizada.

La tendencia de años anteriores se mantiene y las empresas asumen la inseguridad como un costo operativo adicional.

El 58% de las empresas invierte entre un 2 y un 10% en seguridad.

Y 8 de cada 10 empresas dan cursos de seguridad a sus empleados tanto física como tecnológica. Porque sí, preocupa la ciberseguridad.

Los Puntos “Calientes”

 

Más allá de la foto general, el informe profundiza sobre varios apartados de lo más interesantes.

Uno de ellos es el de los principales focos de preocupación para las empresas cuando se trata de combatir el crimen organizado y otorgar seguridad para los empleados y sus familias, mismos que encabezan el primer puesto de la lista.

Prácticamente, todos los apartados han aumentado desde la encuesta de 2021 excepto el de la seguridad del transporte y se obseva un repunte en la preocupación por la ciberseguridad.

Algo que llama de igual manera la atención es la venta y distribución de productos que, si bien está en el último puesto, supone un aumento respecto al periodo anterior y es, quizá, el dato más llamativo de todo el informe.

El 12% de las empresas consideran que el crimen organizado ha tomado el control parcial en el proceso de distribución y venta de sus productos, considerando el 1% que ese control ha sido total.

Es un dato imponente y, aunque el 87% considera que los criminales no han tomado el control, sí afirman que se han visto algo afectados por la situación.

¿Y el Gobierno?

 

 

Es algo que cuesta asimilar, que una empresa considere que la mayor parte o la totalidad de un segmento de su negocio está bajo control del crimen organizado.
Teniendo en cuenta que las empresas del sondeo representan el 21% del PIB nacional, son palabras mayores. Además, el 81% de los participantes afirma que no hay coordinación entre las diferentes partes del Gobierno encargadas de la seguridad.

Guillermo Bernal, director general de Relaciones Externas y Comités de AMCHAM, afirma que cada vez menos empresas buscan avisar a la autoridad mexicana de su situación de inseguridad.

Si con la tecnología podemos predecir crímenes la gran pregunta es ¿debemos?

Sin Confianza en la Policía

Esa desconfianza en las fuerzas de seguridad de México es muy notable y depende del departamento:
El 75% tiene poca o ninguna confianza en la policía municipal.
El 67% tiene poca o ninguna confianza en la policía judicial.
El 29% tiene poca o ninguna confianza en la policía estatal.

Seguridad Privada

 

Esa desconfianza en la autoridad lleva a las empresas a buscar otras formas de protección. Es curioso, pero en el informe hay varias páginas de publicidad dedicadas a empresas de protección privada y algo que podemos ver en el informe es que el 59% de ellas cuenta con un Departamento de Seguridad Corporativa.
En el 40% de los casos, es un departamento que responde directamente a la dirección y las áreas en las que más se invierte en seguridad privada son las siguientes:
Los Estados que Más Preocupan

Algo que nos deja ver el informe es el dato de los lugares en los que las empresas se sienten más inseguras. Es en los que se aglutinan la mayoría de las mismas y la lista es similar a la de 2021, pero con algunos cambios notables:

Quizá el caso más llamativo es el de Ciudad de México, donde se puede observar que ha caído del TOP 3 de la lista de lugares que más preocupan, ocupando ahora el séptimo puesto. También hay novedades, como la inclusión del estado de Guerrero que no aparecía en la lista anterior.

Y los que menos. Por el contrario, estos son los sitios en los que menos preocupa actualmente la delincuencia contra las empresas. Son donde menos empresas grandes hay en comparación con la lista anterior:

Baja el Interés en México

 

Y toda esta situación está empujando a que algunas empresas reduzcan su inversión en México. El 17% de ellas ha reducido sus inversiones en México durante los últimos años, un 9% ha trasladado sus operaciones a estados más seguros (también hay casos de empresas que han salido totalmente del país) y algo llamativo es que el 21% de las empresas ha suspendido operaciones en algún estado debido a esta falta de seguridad.

Sin duda, y como decíamos al comienzo del artículo, estos datos no dejan en buen lugar tanto al Gobierno como a las instituciones policiales, ya que no son los trabajadores de las empresas las que opinan que hay inseguridad, sino los propios CEO y directores. Y son datos alarmantes si tenemos en cuenta que México tiene el potencial para convertirse en la puerta de entrada de China a Estados Unidos, por lo que el comercio puede florecer si se atajan esos problemas de seguridad.

 

 

 

 

 

 

Fuente Agencias/Sistema de Notícias CAMBIO 22

redaccionqroo@diariocambio22.mx

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