• El teniente Luis Enrique Castillo Terrones no conocerá a su hijo; su esposa tiene 4 meses de embarazo.

 

Redacción/CAMBIO 22

Tierra Blanca, Veracruz, 24 de diciembre.- Luis Enrique Castillo Terrones, piloto de la Secretaría de Marina (SEMAR), fallecido en Galveston, Texas, en cumplimiento del deber, no conocerá a su hijo que tanto deseaba, relata el medio de comunicación veracruzano, El Dictamen, en reciente publicación.

Su pareja, embarazada de cuatro meses, ya no lo esperará más, aunque tuvo que esperar más de 24 horas para tener noticias de él, mientras que ella y toda la familia albergaban la esperanza de que lo encontraran con vida. Pero no fue así.

La familia de Luis Enrique Castillo Terrones (excepto su esposa, que está en un hospital en Ciudad de México debido a la impresión) se reunió afuera de la casa del piloto de la Secretaría de Marina para honrarlo y recordar que falleció haciendo lo que tanto le gustaba: ayudar a las demás personas.

La aeronave cayó cuando trasladaban a un niño que necesitaba atención médica debido a quemaduras, una labor humanitaria. En el accidente, cinco personas murieron, incluido el menor; dos sobrevivieron y Luis Enrique es reportado como desaparecido.

 

¿Cómo se enteró la familia de la muerte de Luis Enrique Castillo?

Con sus diplomas en la pared y recordando lo orgulloso que está de ser un piloto de la Semar, la familia pasó más de 24 horas de angustia mientras él aún no era localizado. Pero se enteraron de la noticia de su muerte por un boletín público de la institución, sin que nadie les avisara directamente.

Eduardo Castillo Córdoba, papá de Luis Enrique, recuerda con orgullo que a él siempre le gustó ayudar a otras personas y que era la segunda ocasión que le tocaba ir en una aeronave por ayuda humanitaria.

Una persona de la Secretaría de Marina les llamó para avisarles del accidente, pero a más de 24 horas de la desaparición habían tenido poca información y únicamente les decían que debían tener paciencia, pero no les brindaban más datos. Finalmente, fue por un boletín público que se enteraron de la muerte.

 

Estudios de Luis Enrique Castillo

Estudioso, aplicado, noble y muy orgulloso de participar en la Secretaría, es como describen al joven de 29 años que desde muy chico supo que quería estudiar en la Heroica Escuela Naval Militar en Antón Lizardo.

Su papá recuerda que en su momento le pidió que no se dedicara a la carrera relacionada con los barcos porque consideraba que era muy peligrosa por el riesgo de hundirse y por eso, cuando se inscribió como piloto naval, les avisó hasta que ya estuvo hecho el trámite. Ahora lamenta que en esa carrera es donde haya encontrado la muerte.

“Cuando me dijo, le dije: nada más no agarres la carrera de barcos, porque digo, si se hunde un barco, como se han oído muchos barcos que se han hundido, pero agarró la otra, peor, y ya que, ya cuando me dijo, ya estaba adentro”, contó.

Ahora, solo les queda reunirse en el patio donde está la carpintería de su papá y donde él siempre ayudó, a recordarlo y a esperar que se hagan los trámites para regresar su cuerpo y poder decirle adiós.

 

 

Fuente: El Dictamen

redaccion@diariocambio22.mx

RHM

 

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