Redacción/CAMBIO 22

El volcán Popocatépetl puso en alerta a los mexicanos luego de que el fin de semana mostrara su furia con una explosión. Los aeropuertos cerraron, las calles de Puebla y el Estado de México se llenaron de ceniza y Don Goyo, como se le conoce comúnmente al volcán, no dejó de causar asombro hasta el lunes 22 de mayo, cuando las escuelas de los municipios más cercanos tuvieron que parar actividades debido al peligro latente de la ceniza y la actividad volcánica.

Aunque con menor arrojo, estos últimos días los pobladores mantienen precauciones, las autoridades hacen hincapié en las rutas de evacuación que podrían activarse en cualquier momento y los curiosos se preguntan, hasta dónde podría llegar la lava si el Popocatépetl hace erupción. El Instituto de Geofísica actualizó, en 2017, el Mapa de peligros del volcán, en el que consta que estas predicciones siempre dependerán de la intensidad de la explosión y las condiciones ambientales que se encuentren en ese momento, cenizas, lava y lahares afectarían de distinta manera a los municipios circundantes.

Flujos piroclásticos

En las erupciones volcánicas se da la fragmentación del magma y las rocas. A estas fracciones de piedra se les conoce como piroclastos y pueden ser, de acuerdo a su tamaño, escorias, bloques o bombas cuando son mayores a 64 milímetros; lapilli cuando son de entre 1 y 64 milímetros; y ceniza volcánica a los que tienen un tamaño inferior a 2 milímetros. Los lapilli más grandes caen directamente al suelo. Mientras que los más finos son capaces de formar nubes de ceniza que después se desplazarán con el viento por distancias de miles de kilómetros.

Es indispensable conocer la dirección del viento y ser conscientes de la magnitud de la erupción para así determinar lo que sucederá en los meses subsecuentes; de acuerdo con la investigación de Rosanna Bonasia, los vientos de la zona circulan, principalmente, hacia el Este y en época de lluvias, de mayo a octubre, podrían direccionarse hacia el noroeste o suroeste.

El estudio “Escenario de mayor probabilidad y menor magnitud” plantea que en más de 20 años, los Estados de Puebla, Tlaxcala y el Estado de México han sufrido la caída constante de ceniza. Sobre todo los municipios al Este y Noreste del Popocatépetl en Puebla, del sur de Tlaxcala, y en Amecameca, Ayapango, Tenango, Juchitepec y Ecatzingo que pertenecen al Estado de México. En Morelos también afecta a los municipios de Ocuituco y Cuautla. En un esparcimiento de mayor magnitud, los Estados de Veracruz, Hidalgo, Querétaro y la Ciudad de México también se han visto comprometidos.

En cambio, en el escenario menos probable y de mayor magnitud, dependiendo de la humedad, los piroclastos podrían afectar, por completo, al Estado de Puebla, Tlaxcala, Morelos, Ciudad de México, gran parte del Estado de México y parte de Veracruz, Hidalgo y el Norte de Oaxaca y Guerrero (si el clima es seco). La ceniza podría alcanzar la costa de Cuba con alta humedad.

Lahares

Un lahar fue el causante de la tragedia del Nevado del Ruiz en Armero, Colombia. En su composición existen variables de agua y sólidos, y se pueden dar al mismo tiempo que la erupción del volcán o días después. Los lahares podrían ser causantes de inundaciones, terrenos destruidos, arrastre y derrumbes.

El estudio “Escenario de mayor probabilidad y menor magnitud” indica que los lahares podrían circular por las barrancas circundantes al volcán. Lo que englobaría, al este, las poblaciones de Xalitzintla y San Nicolás de los Ranchos; al oeste San Pedro Nexapa y el Parque Nacional Izta-Popo.

Proyectiles balísticos

Los investigadores Miguel Ángel Alatorre y Hugo Delgado Granados han determinado que los fragmentos de roca y lava que son expulsados hacia la atmósfera pueden regresar e impactar en la Tierra. Los que al solidificarse adquieren una forma ovoide similar a un bolillo son conocidos como bombas volcánicas. En cambio, los que son sólidos desde que salen del cráter son conocidos como bloques volcánicos. Ambos tienen la particularidad de caer con una trayectoria parabólica.

Los proyectiles balísticos pueden ser expulsados a 1.000 kilómetros por hora y su energía de impacto puede penetrar algunos techos de hierro. Hay que tomar en cuenta la densidad, la porosidad e incluso su composición química. Se definen entonces tres escenarios de nivel de peligrosidad. En el que tiene mayor probabilidad de ocurrir, la misma etapa de erupción que ocurrió entre 1994 y 2016, los fragmentos son de diámetro medio de 35 centímetros y se esparcirían a una distancia de 3,7 kilómetros del cráter. Con un escenario de mayor intensidad, pero menor probabilidad, podría haber fragmentos de 27 centímetros de longitud a 14 kilómetros del cráter.

Delgado y Alatorre relatan que se encontraron proyectiles de hace 14.000 años a 10,4 kilómetros del cráter del flanco sur del Popocatépetl, en el poblado La Comunidad, cerca de San Pedro Nexapa. Estas expulsiones son las más lejanas que se hayan documentado a nivel mundial.

Flujos de lava

La lava es masa de roca fundida a temperaturas de entre 800 y 1.200 grados centígrados que corren a menos de 30 kilómetros por hora, por lo general a menos de 5 kilómetros por hora. Los estudios de Dolors Ferrés han demostrado que los flujos de lava de Don Goyo tienen un alcance máximo de 7 a 8 kilómetros (los que se originan en el cráter central) y 20 kilómetros los que tienen su nacimiento en fisuras que cruzan el volcán.

En un escenario de magnitud baja se pronostica que los flujos de lava no lleguen a zonas habitadas o construcciones; pero podrían provocar algunos incendios. En cambio, en un supuesto de magnitud alta, la lava podría llegar a poblaciones como Santiago Xalizintla y San Nicolás de los Ranchos, las comunidades de Atlixco, Tochimilco Santiago Tochimizolco, San Antonio Cuautla, Tlacotepec, Yecapixtla, Ecatzingo y San Andrés Tlalamac.

Rutas de evacuación

Los pobladores aseguran que las rutas de evacuación no están acondicionadas; sin embargo, Protección Civil ha puesto a disposición 41 rutas que abarcan a 51 comunidades afectadas. Nueve en Puebla, 20 en el Estado de México, cinco en Morelos y siete en Tlaxcala. Para consultar los planes por Estado, los interesados pueden consultar el enlace del Sistema Nacional de Protección Civil.

 

 

Fuente: El pais

redaccionqroo@diariocambio22.mx

GCH