Redacción/CAMBIO 22

¡Todos queremos ver a Olga! Repetían en el slogan pegajoso que utilizaban las estaciones de radio y televisión de la época para anunciar el espectacular show de Olga Breskin, una de las mejores vedettes que ha dado México en la década de los setentas, ochentas y principios de los noventa.

Olga Eugenia Breeskin Torres nació en Ciudad de México, en un día como hoy pero del año 1951 del siglo pasado.

Olga Breskin es una violinista, bailarina, actriz y exvedette mexicana.

Es hija del violinista y conductor de origen ruso Elias Breeskin y de la mexicana Lina Torres. Ella y su hermano aprendieron en su infancia a tocar el violín bajo la batuta de su padre.

Estudió en el Colegio Lestonnac de la Ciudad de México. Su padre falleció cuando ella tenía 17 años de edad. Junto a su hermano se vieron forzados a trabajar para mantener a la familia, tocando el violín en restaurantes.

Como la familia pasaba carencias económicas, también comienza a trabajar como secretaria.
Ernesto Valz, dueño de una cadena de centros nocturnos de la Ciudad de México, la descubrió tocando su violín durante un almuerzo.

Impactado por su despampanante belleza natural y su talento para la música la contrató para presentarse en varios de sus cabarets, creando un acto sólo para ella.

En sus inicios la hermosa mujer, había participado y se alzó como ganadora de un concurso de belleza titulado “Reina de la Prensa”, mismo que le dio gran notoriedad.

En una de sus presentaciones en un conocido restaurante del centro de la capital la conoce el popular conductor de la televisión mexicana Raúl Velasco, quien la convence de presentarse en su admirado y popular programa de televisión Siempre en Domingo, que transmitía la candela televisa.

De la mano de Raúl Velasco, alcanzó una gran popularidad en su programa de televisión.

Sus actuaciones se volvieron versátiles: mientras tocaba el violín, aparecía bailando y cantando con ajustados leotardos y sensuales bikinis.

Pronto comenzó a ser contratada para trabajar en diversos centros nocturnos de alto prestigio en la ciudad de México como El Capri, El Clóset y El Quid, en pleno auge de la vida nocturna capitalino catalogada en ese entonces como la mejor de Latinoamérica por la cantidad de estrellas que se presentaban.

Se convirtió entonces en una solicitada vedette y dueña de una versatilidad que la catapulta cómo una de las mejores en su género en nuestro país.

Del cabaret y la televisión pasó luego al cine.

Debutó en la gran pantalla en la película México de Noche (1968), protagonizada por Valentín Trujillo y Rosa Carmina.

En 1971 actúa también en Elena y Raquel, al lado de Saby Kamalich e Hilda Aguirre. En 1972 co-estelarizó la cinta cómico musical Bikinis y Rock, junto a Manuel “El Loco” Valdés y Verónica Castro.

En 1977 participa en la coproducción méxico-puertorriqueña ¡Que bravas son las solteras!, al lado de la popular vedette puertorriqueña Iris Chacón, con quien mantuvo una polémica rivalidad, pues la prensa de la época las catalogaba como las mejores en su género.

En 1976, el productor de televisión Valentín Pimstein la convenció para realizar una breve temporada en el centro nocturno localizado en el Belvedere del último piso del Hotel Hilton Continental. Para estas presentaciones, Olga viajó a los Estados Unidos para preparar su show.

Su show emulaba los grandes espectáculos presentados en Las Vegas, mismo que incluía numerosos bailarines, vestuario y decorados fastuosos y una orquesta completa, además de utilizar animales exóticos y apoyarse en la presencia de populares cómicos de la época.

Breeskin permaneció siete años en dicho recinto, convirtiéndose en la vedette más cotizada de su tiempo.

En pleno auge de su carrera como vedette, incursiona en las telenovelas en la popular telenovela de Televisa Rina, protagonizada por la yucateca Ofelia Medina, misma que rompió récord de audiencia en esos tiempos.

En 1977, la misma cadena de televisión mexicana , llevó el show de Breeskin a la televisión logrando con ello un rotundo éxito jamás visto en vedette alguna en nuestro país.

El tema musical de apertura del show de televisión “Todos queremos ver a Olga”, alcanzó una enorme popularidad. Durante este tiempo, Televisa creó un comercial de 30 segundos presentándola, usando un ajustado leotardo de corte francés con moños, los cuales se quitaba lentamente mientras se llevaba un dedo a los labios y hacía la seña de “ven aquí”.

Para la sociedad conservadora de México de los setentas, se trataba de un comercial demasiado atrevido. Sin embargo, todo el país estaba hipnotizado con sus encantos. Durante años se agotaron las entradas a su espectáculo.

Breeskin continuó su carrera en el cine. En 1979 estelariza Nora la Rebelde, junto al cotizado galán Andrés García. En 1982, participa también como antagonista en la telenovela Al Final del Arco Iris, junto a Úrsula Prats.

El show de Breeskin en el Belvedere del Hotel Hilton Continental terminó en 1985, luego de que dicho recinto se viera gravemente dañado por el trágico terremoto de 1985 que asoló la capital mexicana.

Cansada de la inseguridad en México, en 1990 Breeskin se trasladó a los Estados Unidos. Primero llegó a Los Ángeles, donde perdió su fortuna y propiedades en inversiones de bienes raíces, durante la crisis económica de 1992.

En 1997, volvió a México, donde participó en la telenovela Tú y Yo. Luego se trasladó a Las Vegas, con el fin de retomar sus espectáculos. En 2003, fue presentadora de un programa radiofónico titulado El mundo del entretenimiento con Olga, del cual fue despedida un año después de forma repentina.​

Desde 2004 hasta 2007, la vedette se sumergió en una depresión profunda y se volvió adicta al alcohol y a diversas sustancias.

En la década de 1980, la vedette contrajo matrimonio con el bailarín estadounidense Joey Doucette, con quien procreó un hijo de nombre Alan. La pareja se divorció unos años después y su último trabajo fue en 2016, junto con otras vedettes como Lyn May, Rossy Mendoza, Wanda Seux y la Princesa Yamal, dónde protagoniza la película documental Bellas de noche, de la cineasta María José Cuevas, misma que habla de su gloria, decadencia y resurgimiento personal y profesional.

 

Fuente Estrellas del Cine Mexicano
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RHM