Ricardo Jesús Rivas/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 30 de octubre. – El personal de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (UQRoo) se reunió esta mañana en un emotivo acto para recordar a sus compañeros que fallecieron a lo largo del tiempo. La institución educativa, comprometida con la preservación de las tradiciones mexicanas, instaló un hermoso altar con ofrendas y las fotografías de sus compañeros que ahora descansan en el más allá.

El Doctor Guillermo Velázquez, compartió la importancia de esta tradición que se remonta a miles de años en las tierras mexicanas. Reveló que incluso en excavaciones arqueológicas se han encontrado pruebas de que hace milenios, nuestros antepasados ya honraban a sus muertos de manera similar a como lo hacemos hoy. A través de entierros antiguos, se descubrió que colocaban ofrendas que incluían alimentos, agua y objetos que los difuntos necesitarían en su viaje hacia el más allá.

En diferentes lugares de México, se han encontrado tumbas que contienen herramientas y objetos relacionados con las ocupaciones de los fallecidos. Esto sugiere que creían que, en su siguiente destino, continuarían realizando las actividades que les eran familiares. Este enfoque simboliza la creencia de que la muerte no es el final, sino el inicio de una nueva etapa en la que se requieren provisiones y objetos que representan la vida que conocían.

La Doctora Natalia Fiorentini Cañedo, Rectora de la UQRoo, se dirigió a los presentes y recordó que esta tradición no solo es una oportunidad para mantener vivos los recuerdos de quienes se nos adelantaron en el camino, sino también para unir a la comunidad universitaria. Destacó la visión compartida y el amor por la universidad que une a todos los presentes.

El altar conmemorativo se compuso de tres niveles, que albergaban una variedad de elementos tradicionales de Día de Muertos. Había frutas, velas, calaveritas de azúcar, vasijas y adornos de papel picado. Una cruz de madera y una guitarra con la insignia de la universidad se encontraban en el altar, junto con flores de cempasúchil que emanan su característico aroma y color.

Las fotografías enmarcadas de los compañeros fallecidos ocuparon un lugar central en el altar, recordando a cada individuo con cariño y gratitud. Este homenaje recordó a los asistentes que, aunque ya no estén físicamente presentes, siguen siendo parte importante de la comunidad de la UQRoo.

Este evento, además de mantener viva una hermosa tradición cultural mexicana, sirvió como un momento de reflexión y unión para la comunidad universitaria. La preservación de estas prácticas culturales es fundamental para fortalecer la identidad y la conexión con las raíces de México, y los trabajadores de la UQRoo se mostraron orgullosos de ser parte de esta celebración de Día de Muertos.

 

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RHM