marzo 2, 2024 04:58

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Renán Castro Madera, Director General

Redacción/CAMBIO 22 

Las armas que usaron los sicarios del grupo criminal Los Viagras para matar a Hipólito Mora Chávez, en La Ruana, la semana pasada, son de origen estadounidense.

De acuerdo con la fiscalía de Michoacán, se utilizaron rifles calibre .50, marca Barrett Firearms Manufacturing, una de las 14 empresas demandadas por el gobierno mexicano en 2021 y que en septiembre de 2022 desechó un tribunal de Boston, Massachusetts, pero que México apeló.

Desde entonces, México y Estados Unidos han entablado mesas de negociación y cooperación para atender el tráfico de estos artefactos, sus municiones y aditamentos, de norte a sur, llevando a cabo operativos en ambos lados de la frontera. Pero además, la cancillería mexicana interpuso una segunda demanda contra las armas estadounidenses.

De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), el principal punto de acceso de armas, municiones, piezas y aditamentos para modificarlas es la frontera entre Tucson, Arizona, y Nogales, Sonora; donde han decomisado, desde 2020 hasta la fecha, 606 mil 872 artefactos.

Las armas son exportadas desde uno de los bastiones del partido Republicano en Estados Unidos, mismos que han estado en contra de la demanda de México contra las empresas que las fabrican por los supuestamente bajos controles para la distribución de sus productos, que terminan en manos de los sicarios de los grupos del crimen organizado en nuestro país.

El estado que las recibe es Sonora, gobernado por el morenista y ex secretario de Seguridad Pública federal, Alfonso Durazo; un territorio bajo control del Cártel de Sinaloa para el trasiego de fentanilo, metanfetaminas, cocaína y marihuana hacia EU, de acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

El segundo punto de acceso de las armas a México está entre Laredo, Texas, y Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde, de 2020 a 2023, la CBP decomisó 336 mil 929 armas, municiones y aditamentos que tenían como fin entrar a territorio nacional. Tan sólo en lo que va del año fiscal 2023, los agentes fronterizos han asegurado al menos 560 artefactos bélicos y sus componentes.

Texas es otro estado gobernado por un militante del partido Republicano, Gregory Wayne Abbott, donde se ha registrado un gran número de decomisos de armas, municiones y aditamentos con destino a México, lo que es señal de ser una de las rutas más comunes para su tráfico.

Por otro lado, Nuevo Laredo vive una de las peores crisis de inseguridad en su historia reciente bajo el yugo de la violencia del grupo criminal identificado como el Cártel del Golfo. Enfrentamientos con policías, con militares, con guardias nacionales, así como con grupos rivales que buscan hacerse de la ruta de tráfico de drogas.

También una importante cantidad de armas y municiones fueron decomisadas en El Paso, Texas, frontera con Ciudad Juárez, Chihuahua; en ese punto, las autoridades fronterizas reportaron haber decomisado 76 mil 007 artefactos entre armas cortas y largas, así como aditamentos para modificarlas.

Ciudad Juárez es el campo de guerra entre los grupos criminales Los Mexicles, La Línea, La Empresa, Gente del Valle, Los Doblados y Los Aztecas, quienes son aliados del Cártel de Sinaloa y los Carrillo Fuentes. De acuerdo con el Programa de Política de Drogas (PPD) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), en Chihuahua operan 12 grupos criminales.

El cuarto punto de acceso de armas para México es la frontera entre San Diego, California, y Tijuana, Baja California. Los agentes fronterizos decomisaron 60 mil 760 armas y municiones de 2020 a 2023 en este punto fronterizo. Tan sólo en lo que va del año fiscal 2023, se detuvo el tráfico de 286 artefactos.

Baja California se encuentra en medio de una pugna por el territorio entre células criminales bajo las órdenes del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para controlar la ruta de trasiego de drogas al mercado estadounidense, en momentos de una crisis por el consumo de fentanilo.

El quinto punto fronterizo donde se ha decomisado el mayor número de armas que tenían como destino nuestro país, es Río Grande, Nuevo México, cuya ruta lleva a Chihuahua y sus pueblos fronterizos; ahí reportaron el decomiso de 19 mil 018 armas, municiones y aditamentos.

En total, de 2020 a 2023, en toda la extensión de la frontera suroeste de Estados Unidos, la cual colinda con México, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza decomisó 1 millón 125 mil 533 armas y aditamentos para convertirlas en un calibre mayor, antes de que entraran a territorio mexicano.

Mientras tanto, el gobierno mexicano se ha quedado corto en la cantidad de armas decomisadas ya en territorio nacional. El 2 de mayo de 2023, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, informó durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador que, desde diciembre de 2018 hasta abril de este año, decomisaron 39 mil 782 armas de fuego.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que en 2020, la Guardia Nacional decomisó 986 armas de fuego, sin embargo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reportó que en ese año hubo 25 mil 456 víctimas fatales por el uso de estos artículos bélicos.

De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), fabricantes estadounidenses como Smith & Wesson, Beretta, Century Arms, Colt, Glock, Ruger e Interstate Arms son los responsables de la fabricación de al menos el 70% de las armas decomisadas en territorio mexicano a criminales ligados al narcotráfico. La dependencia federal asegura que anualmente estas empresas venden alrededor de 340 mil armas a criminales al sur de la frontera.

Por su parte, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos del Departamento de Justicia estadounidense corroboró que el 70% de las armas de fuego que la entonces Procuraduría General de la República (PGR) recuperó de 2014 a 2018 provenían de ese país.

En una búsqueda por internet a través de varios exploradores, se pudo encontrar que el costo de un arma en el mercado negro en México oscila entre los 5 mil y 50 mil pesos, dependiendo del calibre del arma. Por ejemplo, un paquete de 50 balas .9 milímetros tiene un precio de 500 pesos, entonces, una bala cuesta 10 pesos.

 

 

 

 

Con información de EFE.

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