• El gobierno de López Obrador cierra su quinto año inaugurando importantes obras.

 

Redacción/CAMBIO 22

El gobierno de López Obrador cierra su quinto año inaugurando importantes obras de comunicación como el Tren Maya y el Transístimico. Además, la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento del consumo interno como corolario de la política salarial y los apoyos sociales, desterraron por completo las miradas apocalípticas sobre la gestión económica del actual gobierno.

Pero no todo es miel sobre hojuelas y, con la mirada puesta en una muy probable victoria de Claudia Sheinbaum en las elecciones de 2024, más vale reconocerlo para corregir el rumbo. Necesidades hay muchas y el presupuesto es uno, así que hay áreas que deben ser consideradas como prioridad en la agenda con la que se busque dar continuidad el proyecto de transformación.

Desde mi punto de vista hay tres áreas que merecen una revisión profunda de cara al próximo gobierno: salud, educación y seguridad.

Respecto a salud, todos los indicadores evidencian que el derecho a la salud es todavía una promesa para millones de mexicanos y mexicanas. El próximo gobierno heredará un marco interesante para abordar este desafío. Se trata, en efecto, del IMSS-Bienestar y que implica una ruptura con el modelo anclado en la relación de trabajo formal para transitar a uno de acceso universal.

El nuevo gobierno deberá evaluar de manera certera los avances en este nuevo modelo y que implica desafíos no sólo presupuestales y administrativos, sino también políticos. La federalización de los servicios de salud es una realidad en apenas 23 estados de la república. Esto puede tolerarse en una etapa de transición, pero de no resolverse positivamente ocasionará la fragmentación institucional y el aumento de la desigualdad entre regiones del país.

En materia de educación también es necesario una revisión profunda. Las becas Benito Juárez han logrado que la deserción escolar se encuentre en mínimos históricos y eso se debe valorar. Logramos que los niños, niñas y jóvenes se queden en el aula. Pero hay todavía enormes desafíos en cobertura, infraestructura y calidad.

La Dra. Sheinbaum ha dejado claro que la educación será una de sus particularidades, tal como lo fue durante su gestión en la Ciudad de México. Pero no será fácil, rezagos salariales, necesidades regionales muy diferentes, entre otros temas, demandarán de un esfuerzo de coordinación muy fino para lograr poner a la educación en el centro de la transformación.

Respecto a seguridad, a nadie escapa que la situación sigue siendo crítica. La 4T deberá continuar atendiendo a las causas profundas que han colaborado a que el crimen organizado se haya vuelto en una aspiración legítima para los miles que forman parte de estos grupos delincuenciales, pero también debe encontrar una estrategia efectiva y capaz de proteger a millones de ciudadanos que se encuentran actualmente al desamparo del crimen y la extorción.

Sobre la base de estas tres prioridades se deben analizar los alcances y límites de la actual estructura impositiva. La asignación del presupuesto es una decisión de Estado, pero también indica cuáles son los temas que la sociedad valora como importantes. Si queremos una salud, una educación y que la tranquilidad llegue a todos los rincones del país, es necesario que reflexionemos sobre cuánto queremos destinar como sociedad a estos rubros.

 

Fuente: EL HERALDO

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