Sin Casos de Explotación Infantil Durante la Actual Zafra en la Ribera del Río Hondo
17 Feb. 2026
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Autoridades no han tenido reportes, ni han atendido ninguna situación de esta índole, lo que es positivo
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Muchos son hoy experiencias exitosas, ya que asisten a la escuela y ya no acompañan a sus progenitores al campo
Laura Beytia/CAMBIO 22
CHETUMAL, 17 de febrero.- A diferencia de años pasados, donde se detectaban casos de niñas, niños y adolescentes que laboraban en los cañaverales en la Ribera del Río Hondo vulnerando sus derechos, en esta ocasión no se han tenido reportes, ni se han atendido situaciones, sobre menores de edad que estén haciendo labor en los campos de caña.
Así lo externó el encargado de despacho en Quintana Roo de la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) Jorge Quintanilla Osorio, quien comentó que esto ha sido producto de las brigadas que llevan a cabo para restituir derechos y erradicar el trabajo y la explotación infantil en el corte de la vara dulce.
“Ya llevamos varios años realizando las brigadas de restitución de derechos en todas las galeras de la zona cañera, que son primero para erradicar el trabajo infantil en los cañaverales y en segunda instancia que son, para acercar los servicios con los que muchas de estas personas no cuentan y con el apoyo de varias instituciones que nos apoyan y que van con nosotros y lo que nos da mucho gusto es que no hemos detectado niños trabajando en los cañaverales, a donde llevaban antes a las niñas y niños al corte de caña, tenemos cero casos y eso es muy positivo.”
Explicó que a pesar de que el Ingenio Azucarero San Rafael de Pucté está certificado en no trabajo infantil, el problema se originaba en el campo, donde muchos padres y madres de manera oculta cargaban a sus pequeños hijos e hijas a la dura labor de cosecha y los exponían a temperaturas elevadas y a horarios extenuantes.
Pero ahora, muchos de los infantes que fueron ubicados anteriormente en dichas faenas y con los que se ha venido trabajando mediante las brigadas, hoy son casos exitosos, ya que la gran mayoría recibe educación en sus lugares de origen y ya no acompañan a sus progenitores que son contratados para la zafra y quienes si viajan, se quedan en las galeras.
“Hemos incluso encontrado experiencias exitosas de niños que estaban así, empezamos a trabajar con ellos hace unos años y hoy por hoy están en escuelas, incluso en sus lugares de origen, ya ni siquiera los traen, porque aquí pueden llegar a primaria pero cuando llegan a secundaria, prefieren dejarlos en sus comunidades y eso es muy positivo, chicos de 16 o 17 años que hemos encontrado, están estudiando, están apoyando a los papás, pero más bien están en los albergues apoyando en las labores del hogar a las mamás.”
Destacó que muchos de los cortadores que llegan cada temporada con sus familias son migrantes de otras entidades y hasta de otros países, pero que ya no consideran necesario llevar a sus hijos e hijas a las parcelas, lo que representa un gran avance para cuidar y proteger a las niñas, niños y adolescentes.
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