Redacción/CAMBIO 22

Mientras que en la administración anterior se confiscaron alrededor de 500 haciendas o propiedades a lo largo del sexenio, la actual administración ya ha incautado cerca de 2,000 propiedades en los primeros cuatro años.

Según información obtenida a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, la SEDENA informó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han incautado 1,968 inmuebles, terrenos o estancias vinculadas a distintas organizaciones criminales.

Estos inmuebles ya fueron entregados a la Fiscalía General de la República (FGR).

En cambio, durante la administración de Enrique Peña Nieto se enajenaron 555 “narcopropiedades”. La mayoría de los decomisos se dieron en Tamaulipas, Sinaloa, Guanajuato y Sonora, que no fueron priorizados en la misma medida en la actual administración.

Se han producido importantes decomisos en la zona fronteriza, la zona del Bajío y el centro del país. En Baja California, particularmente en ciudades como Tijuana, Mexicali y Ensenada, fueron incautadas 497 propiedades, 26 terrenos y tres ranchos.

Este estado del norte tiene una importancia estratégica en la lucha contra el crimen organizado por su cercanía con los estados de Arizona y Texas, donde se produce una parte importante del tráfico de drogas y personas, además de ser una ruta migratoria hacia Los Ángeles, California.

Sin embargo, Baja California no es la única región afectada; Tamaulipas, un estado en la frontera, vio la incautación de 12 propiedades y un terreno. El Ejército Mexicano también ha trabajado intensamente contra el crimen organizado en Guanajuato, donde fueron incautadas 230 propiedades, 11 terrenos y un rancho.

Esta región se ha convertido en un hervidero de violencia debido a la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La organización criminal encontró un territorio fértil para actividades ilícitas tras la detención de José Antonio Yépez Ortiz, también conocido como “El Marro”, el ex poderoso líder del Cártel de Santa Rosa de Lima.

La influencia del Cártel de Santa Rosa de Lima se ha reducido significativamente en municipios como Santa Rosa de Lima, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Pénjamo e incluso en Celaya, que era uno de sus bastiones.

Otras incautaciones notables ocurrieron en las regiones montañosas. En la Ciudad de México se desmantelaron 205 inmuebles y tres terrenos, y en algunos casos se capturó in fraganti a miembros del crimen organizado.
En el Estado de México, los militares incautaron 79 propiedades y 14 terrenos.

Algunas intervenciones significativas tuvieron lugar en Sonora, con 205 bienes incautados (el mismo número que en la ciudad capital), así como 65 en Sinaloa y 61 en Colima.

El cartel de Jalisco tuvo 57 propiedades incautadas, mientras que Puebla vio 38 incautaciones.

El mapa que muestra las localidades donde se asientan los grupos criminales presenta algunas variaciones con respecto a la administración anterior. Durante la presidencia de Enrique Peña Nieto, los estados con mayor incidencia de decomisos fueron Tamaulipas con 99 inmuebles incautados, Sinaloa con 87, Guanajuato con 61 y Sonora con 52. Adicionalmente, se incautaron 38 “narcobienes” en Baja California, 28 en Jalisco , y 26 en Colima. Puebla, Chihuahua y el Estado de México tuvieron solo un puñado de decomisos.

No solo propiedades sino también vehículos.

El Ejército también entregó un cuadro comparativo de la cantidad de vehículos incautados en los últimos años. Del 1 de diciembre de 2018 al 1 de enero de 2023 fueron incautados un total de 29.587 vehículos, los cuales fueron utilizados por el crimen organizado pero ya fueron entregados a la Fiscalía General de la República (FGR).

Los estados donde la SEDENA ha realizado más decomisos de vehículos contra bandas criminales durante la administración de López Obrador son nuevamente Guanajuato (3,745), Sonora (2,745), Michoacán (2,721), Tamaulipas (2,622), Jalisco (2,139), Puebla (2,038) , Baja California (1,804) y Guerrero (1,178).

Estas cifras contrastan con las de estados como Yucatán, donde el Ejército ha incautado solo 20 vehículos a lo largo de todo el sexenio, así como Campeche, con solo 73. Estos dos estados de la Península de Yucatán aún no se han visto fuertemente afectados por los grupos del crimen organizado.

En cambio, durante la administración de Peña Nieto, el Ejército incautó 55.567 vehículos, más de 16.000 más de lo que ha incautado la SEDENA con López Obrador, que asciende a 39.500.

Durante el período de Peña Nieto (2012-2018), Tamaulipas fue el estado donde más vehículos vinculados al crimen organizado fueron decomisados, con 12,510 decomisos, casi el doble que Puebla, que tuvo 6,811 decomisos. Michoacán tuvo 4,618 decomisos, mientras que Sinaloa, Guanajuato, Guerrero y Sonora rondaron las 3,000 unidades, y Jalisco y Veracruz poco más de 2,500 decomisos.

A pesar de tener la flota vehicular más grande del país, el Ejército solo incautó un vehículo durante todo el sexenio de Peña Nieto en la Ciudad de México. Era una cifra casi insignificante, incluso inferior a los 15 vehículos con vínculos delictivos que se reportaron en el pacífico Yucatán.

 

Fuente: Milenio
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RHM

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