Sedena Continúa Rellenando Impunemente su Predio en la Orilla de la Laguna de Bacalar Ante la Indiferencia de Autoridades
18 Mar. 2025
► La devastación es visible y preocupante
Ricardo Jesús Rivas/CAMBIO 22
BACALAR, 18 de marzo. – En un acto que produce indignación entre ciudadanos y turistas, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) continúa rellenando impunemente la Laguna de Bacalar con escombros, sin que ninguna autoridad intervenga para frenar lo que representa un daño ambiental irreversible. Durante el mediodía de este martes, seis camiones pesados ingresaron en un periodo de solo 30 minutos, descargando material de relleno en un terreno propiedad de la SEDENA, ubicado frente al histórico Fuerte de Bacalar.
La devastación es visible y preocupante, pues Bacalar es un destino turístico reconocido a nivel nacional e internacional por la belleza de su laguna de los siete colores, un ecosistema frágil que requiere protección. Sin embargo, el silencio y la omisión de las autoridades estatales y municipales permiten que esta acción continúe, dejando a la población en un estado de incredulidad y frustración dado que parte del relleno utilizado podría terminar en el cuerpo lagunar.
Mientras los ciudadanos luchan por la conservación de su entorno, las fuerzas militares, que deben velar por la seguridad y el bienestar del país, están protagonizando una agresión directa contra la naturaleza.
El periodista Alex Dorado documentó los hechos en una transmisión en vivo a través de sus redes sociales, lo que permitió evidenciar la magnitud de la acción. No obstante, en un intento de intimidación, los soldados salieron del predio para fotografiar al comunicador, una acción que puede interpretarse como una amenaza a la libertad de prensa y un intento por desalentar la denuncia pública. Este comportamiento despierta cuestionamientos sobre la transparencia y legalidad de los trabajos que se están realizando, además, ningún ciudadano ha podido concretar permiso alguno, tan solo para ampliar un muelle de madera.
Hasta el momento, ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), ni la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), ni el gobierno de Quintana Roo emiten un pronunciamiento oficial sobre esta situación, lo que evidencia una preocupante falta de interés en la conservación de los recursos naturales del estado. Mientras tanto, la Laguna de Bacalar sigue siendo víctima de la indiferencia gubernamental y de acciones que, lejos de proteger el patrimonio natural de los quintanarroenses, lo ponen en peligro.
JFCB