Redacción/CAMBIO 22

Sara García se ganó el mote de “La abuelita de México” durante la Época de Oro del Cine Nacional pues fue haciendo este tipo de personajes como logró consagrarse dentro de la industria cinematográfica, sin embargo, muy pocos recuerdan lo bella que lucía en su etapa de juventud, por lo que en esta ocasión te presentaremos algunas fotos de sus inicios en la actuación además recordaremos algunos aspectos que posiblemente no sabías acerca de la emblemática actriz.

El nombre completo de la querida actriz era Sara García Hidalgo, nació en Orizaba, Veracruz el 8 de septiembre de 1895 y era de ascendencia española. Hasta dónde se sabe, los padres de Sara García fallecieron cuando ella era apenas una niña por lo que quedó a cargo de la directora del Colegio de las Vizcaínas pues era en esa institución donde estudiaba y ahí fue donde comenzó a destacar en las clases de arte y descubrió su talento para la actuación, cuando entró a la adolescencia se convirtió en maestra del colegio, pero su interés por la actuación la llevaron a conseguir pequeños trabajos en películas del cine mudo donde gracias a su talento llamó la atención de productores de teatro y una vez que comprobó que podía vivir de su pasión finalmente optó por dejar la docencia.

Para la década de 1930, Sara García intensificó su actividad en el cine y un hecho que marcó su carrera de por vida fue que para conseguir el protagonista en la cinta “Mi abuelita la pobre” se sacó 14 piezas dentales, además, sus habilidades histriónicas la hicieron parecer una auténtica viejecita por lo que a partir de ese momento comenzó a realizar ese tipo de papeles convirtiéndose en “la abuelita” más famosa de México.

Durante la época de Cine de Oro, Sara García compartió créditos con Fernando Soler, Joaquín Pardavé, Pedro Infante, Mario Moreno “Cantinflas”, Silvia Pinal, María Antonieta Pons, Silvia Derbez, Jorge Negrete y Germán Valdés “Tin Tan”, tan solo por mencionar algunos.

Cabe mencionar que, en el año de 1940, Sara García sufrió otra desgracia en su vida pues su única hija, María Fernández Ibáñez, falleció con tan solo 20 años, por lo que luego de esta terrible pérdida, “La abuelita de México” se refugió en el cine y en el teatro pues era así cómo pudo lidiar con su duelo al haber quedado nuevamente sola en la vida, aunque contaba con todo el cariño de sus colegas.

Cuando la Época de Oro del Cine en México llegó a su fin, Sara García pudo realizar la transición sin complicaciones pues se mantuvo vigente trabajando en diferentes espacios de radio, fue pionera de la televisión y siguió actuando en diferentes películas del cine mexicano donde vio surgir diferentes géneros en los que también tuvo la oportunidad de participar y prácticamente no paró de trabajar hasta el final de su vida.

Fue en 1980 cuando comenzaron las complicaciones de salud de la emblemática actriz pues, para empezar, se lesionó la cadera luego de caer por las escaleras de su casa y semanas después enfermó de pulmonía, la cual, se complicó y le provocó un paro respiratorio que acabó con su vida el 21 de noviembre del año antes mencionado, tenía 85 años y fue sepultada junto a su hija en el panteón español de la Ciudad de México.

 

 

Fuente: El Heraldo de México

GCH

WhatsApp Telegram
Telegram
Diario Cambio 22 - Península Libre