Salida De Rogerio Castro Vázquez de la Delegación de Bienestar en Yucatán Profundiza Fracturas en Morena
10 Feb. 2026
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Su salida se da tras choques políticos y de operación con Ariadna Montiel Reyes, jefa de Bienestar federal
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El relevo evidencia disputas por el control territorial de programas sociales y reacomodos en la estructura morenista del estado
Renán Castro Hernández/ CAMBIO 22
Mérida, Yucatán a 10 de Febrero 2026.- Rogerio Castro Vázquez dejó la Delegación de Programas para el Bienestar en Yucatán en un movimiento que no puede leerse como simple ajuste administrativo, sino como el resultado de fracturas internas en la estructura federal encargada de operar los programas sociales más sensibles del gobierno, su renuncia ocurre tras diferencias directas con la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, señaladas como de carácter político y de resultados, lo que revela una pugna por el control y la ejecución de la política social en el estado.
Castro Vázquez estaba al frente de la delegación desde octubre de 2024, designado al inicio del sexenio de Claudia Sheinbaum, y su salida a poco más de un año de asumir el cargo marca un golpe a su posición dentro del grupo político que ha tenido presencia en la vida pública de Yucatán desde el sexenio anterior.

Versiones difundidas indican que fue la propia titular de Bienestar quien solicitó su separación, en un mensaje claro sobre el control centralizado de la operación de programas federales.
El exdelegado no es un cuadro menor, fue secretario general del Infonavit entre 2018 y 2024, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, una posición estratégica dentro del aparato federal, además de haber sido diputado federal plurinominal por Yucatán.
Su trayectoria lo colocaba como uno de los operadores con mayor experiencia dentro de la estructura federal en la entidad, por lo que su salida no es menor en términos políticos.

La Delegación de Bienestar es pieza clave en la operación de pensiones, becas y apoyos económicos que representan la columna vertebral de la política social del gobierno federal.
Cualquier ruptura en esa estructura impacta directamente en la relación entre la federación y el territorio, especialmente en un estado donde la presencia de los programas sociales tiene peso electoral y político.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente quién asumirá el control de la delegación, ni se ha detallado el proceso de transición.
Lo que sí queda claro es que la salida de Rogerio Castro refleja un reacomodo interno en la 4T, donde la lealtad política y la alineación con la conducción central pesan tanto como la operación técnica.
Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22
MRM- GCH


















