Redacción/CAMBIO 22

Una de las principales amenazas para las finanzas de los comercios es el robo hormiga, delito que a raíz de la pandemia se duplicó. Incluso, tras analizar este ilícito en diversos comercios se detectó un aumento de hasta 300% al cierre de 2021, principalmente en aquellos negocios donde carecen de cualquier medida de seguridad privada.

Si bien este tipo de robo parecería menor, es tan recurrente que origina mermas del inventario de los comercios de hasta 15% y es el segundo delito más frecuente en este sector, ocasionándoles pérdidas de un 7% del total de sus ventas en los meses con mayor afluencia de clientes, lo que se traduce en un 23% de disminución en su utilidad.

Este delito es tan grave que es el principal que afecta a los socios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), generándoles pérdidas superiores a los 10,000 millones de pesos al año.

Tras analizar el comportamiento delictivo, como especialistas en seguridad privada, se detectó que los artículos más robados son ropa interior, dulces, chocolates, alcohol, cigarros, maquillaje y juguetes. Mientras que las horas en que más se presenta este tipo de atraco es entre las 12:00 y 14:00 horas y entre las 17:00 y 19:00 horas.

Normalmente los delincuentes actúan solos para robar objetos poco voluminosos y salir discretamente. También estructuran un plan en grupos pequeños a fin de colocarse en puntos estratégicos para distraer al personal y consumar el robo. Por lo general, estos malhechores ocultan la mercancía entre su ropa o bolsas de mano. En otras ocasiones se llevan ropa y zapatos puestos.

Los llamados “farderos” han ido perfeccionando tanto sus formas y métodos para delinquir, que incluso se han especializado en perfiles específicos de tiendas, llegando a extraer los productos en solo 8 minutos en promedio.

Si bien es cierto que el robo hormiga no se considera un delito grave, ante los continuos casos que se presentan en los comercios es necesario desarrollar y fortalecer un protocolo de denuncia de delitos ante las autoridades correspondientes y mantener una política de tolerancia cero.

En tanto, a fin de prevenir o disminuir este delito que impacta tan duramente las finanzas de los negocios, es recomendable que los establecimientos actualicen sus sistemas y protocolos de seguridad, cuenten con cámaras de videovigilancia para monitorear a los clientes en tiempo real y establezcan un control eficiente de inventarios, tanto de entradas (compras a proveedores) como de salidas (ventas y gastos),  establezcan conteos periódicos de mercancía y capaciten a sus empleados para que realicen un buen manejo del inventario, incentivándolos mediante bonos, para así contrarrestar las altas pérdidas que este delito genera a los comerciantes y empresarios.

 

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RAM