Propone Gino Segura Impulsar la Vivienda social en Quintana Roo, Pero sin Cambios de Altos Costos ni Ampliación de Reducidos Terrenos
19 Mar. 2026
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El senador presentó una iniciativa ciudadana para reordenar la vivienda económica, popular y tradicional, así como fijarles costos de referencia ya vigentes, pero sin reformar la “Ley Casitas”, que redujo el tamaño de los lotes para esas viviendas 8 hace años
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La reforma permitirá construir casas económicas sin recámaras y costo de construcción de hasta 419 mil pesos; vivienda popular de hasta dos recámaras y costo de hasta 710 mil pesos; y vivienda tradicional con hasta tres recámaras y costo de hasta un millón 248 mil pesos, en terrenos con tamaños de 108 a 143 metros cuadrados y sólo 6 a 7.1 metros de frente
Francisco Hernández/CAMBIO 22
CHETUMAL, 19 de marzo.- Eugenio Segura Vázquez, senador de Morena por Quintana Roo, presentó al Congreso del Estado una iniciativa ciudadana para reordenar la vivienda social destinada a familias y personas de escasos recursos en Quintana Roo, así como ponerle costos de referencia regulados por el estado y la federación.
La iniciativa propone ampliar la definición de la vivienda social para clasificarla en económica, popular y tradicional, a fin de facilitar el financiamiento de su producción y la dotación de suelo, y se adelanta a los diputados y diputadas de la XVIII Legislatura de Quintana Roo para armonizar al estado con las reformas que acaba de promover la presidenta Claudia Sheinbaum a la Ley de Vivienda federal.

Para eso pide reformas a las leyes de Vivienda y de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del estado, con el propósito de impulsar la construcción de vivienda social en Quintana Roo, según el documento presentado a la Oficialía de Partes el 12 de marzo pasado.
Sin embargo, la iniciativa que el senador de Morena presenta en calidad de ciudadano quintanarroense no propone modificaciones a la Ley de Acciones Urbanísticas, la llamada “Ley Casitas”, por lo que las casas seguirán siendo construidas en terrenos a los que les quitaron de 2 a 56 metros cuadrados de espacio hace 8 años.
Esa ley redujo en 2018 las áreas de los lotes de las categorías precisamente clasificadas como económica, popular y tradicional, por lo que el senador desperdicia la oportunidad abierta por la reforma impulsada en vivienda por la presidenta Claudia Sheinbaum para pedir también una revisión del tamaño de los terrenos para las familias y personas de escasos recursos.
La misma clasificación que existe para los lotes en la “Ley Casitas” es la que propone introducir Gino Segura en la Ley de Vivienda del Estado para los tipos de construcción de casas, porque es la misma que establece el gobierno federal; pero no propone una ampliación de las dimensiones de esos espacios donde se tendrán que construir, por lo que seguirán siendo “casitas”, por terreno y edificación.
Costos de viviendas sociales ya vigentes
La clasificación de la vivienda social destinada a las personas y familias de escasos recursos en económica, popular y tradicional, dice que se hace “de conformidad con las disposiciones jurídicas aplicables y la normativa federal en la materia”.

Esta normativa federal a la que se refiere, aunque no lo dice su iniciativa, es el Código de Edificación de Vivienda, documento formulado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), en cumplimiento de la Ley de Vivienda federal, para que los gobiernos locales lo adopten como modelo normativo actualizado y armonizado con los ordenamientos jurídicos que rigen la edificación en el ámbito nacional.
Allí se indican medidas, costos de construcción y espacios disponibles para cada categoría de vivienda de la siguiente manera:
– Vivienda económica será de superficie promedio de 40 metros cuadrados, con costo de hasta 118 UMAS, equivalentes hoy a 419 mil 634 pesos, con un baño, cocina y área de usos múltiples, sin estancia-comedor, sin recámaras o habitaciones dormitorio, ni cajón de estacionamiento, por lo que son menos que un “pie de casa”.
– Vivienda popular, con superficie promedio de 50 metros cuadrados, con costo de 118.1 a 200 UMAS, equivalente a de 421 mil 171 pesos a 713 mil 244 pesos, con un baño, cocina, estancia-comedor, de una a 2 recámaras y cajón de estacionamiento.
– Vivienda tradicional, con superficie promedio de 71 metros cuadrados, costo promedio de 200.1 a 350 UMAS, equivalentes a de 713 mil 600 pesos a 1 millón 248 mil 177 pesos, con uno y medio baños, cocina, estancia-comedor, de 2 a 3 recámaras y un cajón de estacionamiento.

Se supone que estos costos de construcción serían también los costos mínimos comerciales para las familias o personas que busquen adquirirlas mediante un programa o crédito que ofrezca, además, subsidios de la federación, el estado y los municipios, mientras que podrían ser mayores cuando los venda algún desarrollador sin subsidios.
Esta clasificación tiene 9 años sin ser modificada por la federación y los costos de referencia suben todos los años cuando se actualiza la UMA, y aunque es de aplicación nacional, tampoco ha servido para frenar el alza de costos de la vivienda en Quintana Roo.
Sobre eso, la iniciativa de Gino Segura propone que la gobernadora o el gobernador pueda actualizarlos anualmente para el estado, pero siempre deberán estar homologados a los valores máximos federales, por lo que seguirán apegados al Código de Edificación de Vivienda de la Conavi.
Sin cambios a la “Ley Casitas”
La reforma de Gino Segura no propone cambiar la “Ley Casitas”, por lo que las viviendas económicas podrán ser de 5 x 8 metros; la vivienda popular de 5 x 10; y la vivienda tradicional sería de 5 x 14.2 metros en promedio.
Porque estas casas deben caber en los terrenos de categorías económica, popular y tradicional establecidos en la ley de Acciones Urbanísticas del Estado, que son de 108 a 143 metros cuadrados, con frente de 6 a 7.1 metros lineales, con de 18 a 20.14 metros de fondo, un área libre de 15 % y espacio sin construcción de al menos 2 metros respecto del área verde o arborización.
Los tamaños de estos terrenos fueron reducidos cuando se emitió la ley en el 2018, durante el gobierno de Carlos Joaquín, antes de los cual eran de 110 a 199 metros cuadrados con frentes de 7.20 a 9 metros por 15.27 a 22.11 metros de fondo, y espacio libre de 20 %, así que perdieron 2 metros cuadrados los más pequeños y hasta 56 metros cuadrados los más grandes.

La propuesta del senador Gino Segura no propone ampliar ni un poco las dimensiones de estos terrenos, así que sólo queda esperar que los diputados y diputadas locales de Morena en Quintana Roo aprovechen esta iniciativa para cumplir el compromiso de impulsar una reforma a la “Ley Casitas”, compromiso que hicieron cuando presentaron su agenda en la actual Legislatura, en diciembre del 2024
En lo demás, la propuesta del senador sólo pide armonizar la Ley de Vivienda estatal a la iniciativa de reforma a la Ley de Vivienda federal que acaba de presentar el 11 de marzo la presidenta Claudia Sheinbaum, para cambiar el término de vivienda “digna y decorosa” por el de vivienda “adecuada”, luego de que el mismo cambio se hizo en la Constitución federal en diciembre del 2024 y también en la Ley General de Asentamientos Humanos en febrero de este año.
Sin embargo, faltará mucho para que la reforma pueda resolver el problema de vivienda que identifica correctamente el senador Segura en su iniciativa, sobre los altos costos que han alcanzado las casas en Quintana Roo, donde señala que ya no existen viviendas populares con precio comercial por debajo de 700 mil pesos, pues actualmente tienen costo promedio de 750 mil, lo que las hace inaccesibles a la mayoría de los trabajadores del estado, sobre todo los del sector turístico.
Eso será así porque la reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum no contiene alguna disposición para que se revisen los costos en UMAS de las viviendas establecidos en el Código de Edificación de Vivienda federal, que están vigentes desde el 2017 y que aumentan cada año, y la iniciativa del senador Eugenio Segura sólo pide que el estado se homologue a esos costos, que están vigentes para todo el país, pero no han impedido que el precio de las viviendas se dispare en Quintana Roo.
KXL


















