Roberto Lemus / CAMBIO 22

JOSÉ MARÍA MORELOS a 20 de octubre. – El pasado fin de semana, la comunidad de José María Morelos se conmocionó por la trágica noticia del suicidio de una niña de apenas once años. Sin embargo, la tragedia que afectó a la comunidad no encontró su punto final con el sepelio de la menor, pues días después, mientras los trabajadores del cementerio municipal realizaban sus labores habituales de limpieza, se dieron cuenta de que la tumba de la menor había sido profanada.

De acuerdo a familiares los responsables de este incidente aún se desconocen, el sepulcro de la menor, que debería haber sido un lugar para su descanso en paz, fue objeto de un acto vandálico que ha dejado a todos desconcertados.

El día del macabro descubrimiento, las autoridades locales recibieron un informe sobre la profanación de la tumba y de inmediato, la Fiscalía General del Estado se movilizó para llevar a cabo una exhaustiva investigación en el lugar.

Los peritos forenses y agentes de la ley recopilaron evidencia y tomaron muestras para determinar si hay pistas que puedan llevar al esclarecimiento de este perturbador acto.
Las autoridades han mantenido un hermetismo en torno a los detalles de la profanación de la tumba, pero aseguran que están comprometidas en identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.

 

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RHM