Privado de la Libertad, Mario Villanueva ha Visto Llegar a Cinco Presidentes de Tres Colores
23 Dic. 2024
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CAFÉ DE ALTURA
Javier Chávez Ataxca/CAMBIO22
Este 25 de mayo el exgobernador chetumaleño Mario Ernesto Villanueva Madrid cumplió 23 años privado de la libertad y es altamente probable que cumpla los 24 en prisión domiciliaria, una condición muy suave al compararla con las variantes del infierno que soportó en varias cárceles de México y Estados Unidos, pero la filosofía popular dictamina: “Aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión”.
Villanueva cumplió 76 años el pasado dos de julio; es una edad que lo hace vulnerable y lo ha padecido en propia entraña, porque ha sido desgastado por padecimientos progresivos que incluyen los pulmonares. Quienes tengan esa edad saben lo que es batallar contra enfermedades que los van carcomiendo, aunque tengan todos los medicamentos y cuidados familiares. Incluso mujeres y hombres en plenitud se han ido en definitiva.
El exgobernador vio llegar e irse a cuatro Presidentes: los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, el priista Enrique Peña Nieto y el morenista Andrés Manuel López Obrador, quien prometió que haría todo posible para liberarlo y al final no pudo, si acaso lo intentó en serio, más allá de su discurso de Sumo Pontífice tropical.
Primera mujer en la Presidencia, Claudia Sheinbaum encabeza un gobierno humanista que debe llevar a la práctica su filosofía política, y con Mario Villanueva tiene la oportunidad de mostrarnos de qué está hecho el morenismo. Aquí el dicho “obras son amores” aplica a la perfección.
El señor Villanueva tan sólo sueña con disfrutar en libertad a su familia y amistades, decidiendo como todos si da un paseo por el Boulevard Bahía o disfruta su rancho El Mostrenco, ubicado a unos pasos del espacio donde permanece en prisión domiciliaria: Residencial Andara.
Morena es dueño de todo a nivel federal y puede revisar con frialdad los pecados de Mario Villanueva, castigado como gobernador rebelde por su Presidente Ernesto Zedillo. La venganza del hombre más poderoso es el origen de esta tortura de largo aliento, cocinado al vapor un expediente fantasioso para acusarlo de tratos con altos mandos del narcotráfico.
Revisar lo que realmente hizo Mario Villanueva es una acción justa que debe realizar sin excusas el gobierno humanista de Claudia Sheinbaum.
GKM/MA


















