Preocupa Desintegración del Núcleo Familiar en Quintana Roo: David Gómez Tox
16 May. 2025
Redacción / CAMBIO 22
José María Morelos, 16 DE MAYO. – El presidente del Frente Cívico Quintanarroense y miembro activo de la Cámara de Comercio, David Gómez Tox, expresó su preocupación por los cambios estructurales que ha sufrido el núcleo familiar en las últimas décadas, advirtiendo que esta transformación podría estar generando una crisis de valores y responsabilidades al interior de los hogares.
Durante una entrevista, Gómez Tox señaló que la figura de la familia tradicional ha venido desintegrándose, lo que ha derivado en una sociedad con menos cohesión, disciplina y sentido de pertenencia. “Uno de los núcleos muy importantes para la sociedad es la familia. Pero últimamente, esto de la familia tradicional se ha ido desintegrando”, afirmó.
El líder cívico recordó que, históricamente, la conducción familiar descansaba en una estructura donde el padre y la madre compartían roles bien definidos. “Hasta 1980 se conservaba la tradición de que los pilares comunes de una familia eran el papá y la mamá. De 1990 para acá, empiezan a cambiar los patrones de conducta en la conducción familiar”, explicó.
Gómez Tox destacó que la búsqueda de igualdad de derechos ha traído consigo una transformación en los roles dentro del hogar, pero también una pérdida de autoridad que ha generado confusión en los hijos. “Hoy en día las leyes le dan un papel más preponderante a la mujer, lo cual ha roto el equilibrio en la conducción familiar. Si el padre no es respetado por la pareja, el hijo se identifica con quien lo protege más, y eso genera descontrol”, dijo.
Asimismo, mencionó que la tecnología ha acelerado este proceso, al fomentar una expresión individualista que debilita la interacción directa entre los miembros del hogar. “Las redes sociales permiten que todos opinen, pero se pierde el diálogo familiar”, advirtió.
Gómez Tox hizo un llamado a revalorar el papel de la familia en la sociedad actual, subrayando que la permisividad y la falta de disciplina pueden desembocar en problemáticas graves. “Hoy los hijos pueden demandar a los padres por violencia verbal o psicológica. Antes existía una mano firme para educar. Ahora no hay obediencia, no hay responsabilidad de por medio. Si no se conduce correctamente a un hijo desde el seno familiar, puede desarrollar actitudes destructivas e incluso caer en conductas como la violencia o la perversión sexual”, concluyó.
El dirigente exhortó a las autoridades, organizaciones sociales y a las propias familias a promover valores que fortalezcan la unidad, la responsabilidad compartida y la educación con límites claros, como parte de una estrategia para enfrentar los retos sociales que aquejan al estado.
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