► Ejidatarios de Manuel Avila Camacho aún no reciben una respuesta a su exigencia de pago de indemnización por sus tierras

 

► La falta de presencia de autoridades federales o estatales con capacidad de solucionar el conflicto ha exacerbado la situación

 

Ricardo Jesús Rivas/CAMBIO 22

CHETUMAL, 21 de mayo.- La carretera federal 293, también conocida como la vía corta a Mérida, enfrenta nuevamente un cierre provocado por un bloqueo. La falta de presencia de autoridades federales o estatales con capacidad de solucionar el conflicto ha exacerbado la situación, llevando a los habitantes de Manuel Ávila Camacho a tomar acciones drásticas desde las primeras horas del día, colocando troncos, llantas y piedras en la carretera.

Este bloqueo es una continuación de las protestas que se iniciaron el día anterior, cuando los ejidatarios de la comunidad de Ávila Camacho cerraron la misma vía. Los manifestantes exigen el cumplimiento del pago por sus tierras, que afirman fue prometido para enero de este año por el gobierno federal. La protesta surge tras meses de espera y promesas incumplidas que han generado un profundo descontento en la comunidad.

El núcleo del conflicto se centra en la demanda de los ejidatarios por recibir 5 millones de pesos, que es parte de un compromiso más amplio que asciende a 11 millones de pesos según un avalúo realizado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Sin embargo, después de un largo proceso de negociación, los habitantes afirman que sólo se les ha ofrecido 5 millones de pesos con condiciones que los han dejado insatisfechos.

La oferta de las autoridades, descrita por los ejidatarios como un ultimátum de “lo toman o lo dejan”, incluía el depósito de estos fondos en cuentas bancarias, con la promesa de completar el pago en los primeros tres meses de 2024. Ante esta situación, los ejidatarios accedieron a recibir los 5 millones como anticipo, insistiendo en que el acuerdo fuera documentado formalmente por escrito.

A medida que la situación se intensifica, los ejidatarios han decidido utilizar el bloqueo de la carretera como un medio de presión para que se atiendan sus demandas. Esta acción ha causado interrupciones significativas en el tráfico y ha afectado tanto a los residentes locales como a los viajeros que dependen de esta ruta vital. La comunidad de Ávila Camacho expresa un fuerte descontento y exige que las autoridades federales cumplan con sus compromisos de manera eficaz y transparente.

 

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