Redacción/CAMBIO 22

Con luces neón, atuendos brillosos y coreografías perfectamente ejecutadas, la Sala de Armas se convirtió en una pista de baile, al ritmo del colectivo Polymarchs, quienes presentaron su Producción Maestra 2023, que contó con la participación especial de Fred Ventura, Víctor Estrella y John Barrera.

Alrededor de ocho mil personas se dieron cita en el lugar, la mayoría vestidas y peinadas a la usanza de los años ochenta.

“Quiero ver que están vivos”, repetía el animador Alfredo Ortíz entre cada canción, invitando a los presentes a seguir desempolvando sus mejores pasos.

El sonido de la intensa lluvia que comenzó a caer en la zona era cada vez más fuerte, pero los beats del high energy y los gritos de emoción de los presentes, bastaron para mitigar el ruido y seguir la fiesta con normalidad.

En distintos puntos de la pista, se hacían ruedas de baile, algunas de ellas moderadas por integrantes del staff del grupo, quienes de dos en dos hacían pasar al centro a todo aquel que quisiera bailar.

Entre los asistentes se encontraba el señor Pedro, un fan de 59 años, que acudió en compañía de su familia para celebrar su cumpleaños. “Yo iba mucho a estas fiestas cuando era joven, mi familia me quiso sorprender, y me regalaron los boletos. Me da gusto ver que todavía viene mucha gente, ojalá no se pierda está tradición”.

A la mitad del evento, Alfredo hizo una pequeña pausa para rendir un homenaje a los amigos y familiares que ya partieron, con una mención especial a Tony Barrera (quién falleció de forma misteriosa en mayo de 1998).

“Voy a pedirles a nuestros compañeros de iluminación que bajen las luces unos segundos. Necesito que todos prendan la lámpara de su celular e iluminemos el cielo, recordemos con cariño a todos aquellos que ya no están con nosotros”, dijo.

Por supuesto la comida y bebida no podía faltar en esta fiesta. En los costados de la pista se ofertaban cuatro tacos por cincuenta pesos, el litro de cerveza a 120, y el vaso de vino a 130. También había vendedores de helados y chamoyadas, que se paseaban por todo el lugar.

 

 

 

Fuente: El Sol de México
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MRM