Redacción/CAMBIO 22

Aunque no tienen la pretensión de las grandes metrópolis, las ciudades industriales suelen dar señales de futurismo en su propia lengua.

Cuautitlán Izcalli, un corredor industrial del Estado de México, alberga el centro de innovación de Alpura, un edificio en el que ingenieros y científicos analizan cómo será el siguiente producto que la marca pondrá a la venta.

Los especialistas formulan, ponen a prueba, se acercan a un resultado y reintentan: lo hacen con el gusto, el aroma, la consistencia, la imagen…

En este centro dedicado a los sabores de mañana también se cuenta con una planta piloto, en la que se ensayan procesos industriales, nuevas tecnologías y productos a una escala menor, para posteriormente replicarlos en alguna de las tres plantas con las que cuenta la marca.

Este 2022, Alpura llega a sus primeros 50 años de existencia con un hambre de futuro evidente.