Redacción/CAMBIO 22

 

Entre enero y septiembre de este año, en México se registró un total de 502,550.14 hectáreas (ha) siniestradas en el campo, es decir, que fueron sembradas, sin embargo, los cultivos no germinaron. Esta cifra es la más alta para un mismo periodo desde por lo menos el 2018.

De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), que registra la siembra y cosecha de 64 productos como frijol, arroz y maíz, entre otros, la cifra de este año es 679.4% mayor a la de un año antes.

 

En 2022 el SIAP registró un total de 64,480.38 hectáreas, es decir 438,069.76 menos a las de este 2023.

Para enero a septiembre, pero del 2021, los datos del servicio de información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) dieron a conocer que 435,358.91 hectáreas en el país fueron consideradas como siniestradas, este dato es el segundo mayor de la lista.

Un año antes, la información de la dependencia federal fue de 151,911.51 hectáreas.

En el 2019, existía en el país un área de 408,598.56 hectáreas siniestradas, lo cual posiciona a este año como el tercer registro más alto.

Mientras que para el 2018, los datos de la Sader arrojaron que había un total de 203,730.15 ha.

Uno de los posibles motivos de las afectaciones, reconocieron en su momento en la Sader, es por la falta de agua para poder regar los diferentes cultivos.

De igual manera, el SIAP demostró que este año el número de hectáreas sembradas fue el menor desde el 2018, ya que se registró un total de 16 millones 435,173 ha. Si se compara con el 2022, hay una diferencia de 4.4% pues había 17 millones 192,270.

Estados con afectación

Con lo que se refiere a la situación por estados, las cifras indicaron que Chihuahua fue la entidad en la que más hectáreas se perdieron entre enero y septiembre de este año, pues la dependencia federal documentó un total de 193,266.15, esta cifra es muy superior al registro del 2022 cuando se documentaron 666.48 .

En el segundo lugar se encuentra Zacatecas que, de acuerdo con las cifras del SIAP, existió una pérdida de 153,684.15 hectáreas. El año pasado apenas registró 1,069.00 ha siniestradas.

San Luis Potosí se ubicó en la tercera posición, ya que en el lapso mencionado de este año ha perdido un total de 64,637.25 ha, esta cifra es 1,569.78% más al registro del año pasado cuando se documentaron 3,871 ha.

El cuarto lugar lo ocupó Michoacán; los datos de la Sader indicaron que en este año fueron 39,643.90 hectáreas perdidas, el año pasado el estado no reportó afectaciones.

Finalmente, Nuevo León ocupó el quinto lugar con un total de 16,051.50 hectáreas siniestradas, en el 2022 apenas registraba 752.5

Por el contrario, Yucatán Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Jalisco, México y Morelos fueron las entidades que no han registrado pérdidas.

Cultivos atrofiados

La información Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera también indica que el cultivo más afectado a nivel nacional fue el frijol, ya que entre enero y septiembre de este año se han siniestrado un total de 165,715.80 hectáreas. El año pasado se registró la pérdida de 1,194.25 ha.

El maíz grano fue el cultivo que ocupó el segundo lugar en el top de mayores hectáreas catalogadas como siniestradas ya que documentó un total de 158,133.98 ha. Esta cifra también superior a lo que se vio un año atrás, pues el dato fue de 24,559.50 hectáreas.

El tercer lugar fue para la avena forrajera en verde, ya que de acuerdo con datos de la dependencia federal en este año va un total de 96,808 hectáreas perdidas. Mientras que para el año pasado fue de 1,234 ha.

El cuarto lugar fue para el maíz forrajero en verde pues en los primeros nueve meses de este año van 38,389.25 hectáreas perdidas. En el 2022 apenas se registró un total de 311 ha.

Finalmente, el sorgo en grano documentó un total de 11,588.61 ha siniestradas y para el año pasado el dato fue de 3,054.

Cabe señalar que, el tercer y cuarto lugar, son catalogados como forraje, es decir que sirve, en su mayoría, para alimentar a los animales.

La producción de forrajes, de acuerdo con autoridades del gobierno, depende del ambiente donde se desarrolla, por lo que variará según las condiciones climáticas y del suelo de un lugar; como así también según la producción ganadera a la que se aplica en ganado ovino, bovino, porcino.

 

Fuente El Economista
[email protected]

AFC