• El relator Marcos Orellana señaló que algunas plantas de tratamiento no enfrentan la carga tóxica y sólo aplican medidas superficiales

 

  • Tras una visita de 10 días, el experto llamó a fortalecer la justicia ambiental y atender riesgos por sustancias peligrosas

 

Redacción / CAMBIO 22

México requiere una verdadera política de manejo de residuos, y no falsas soluciones, señaló el relator especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana.

“En los planes de justicia ambiental yo haría un hincapié a evitar soluciones que sean cosméticas o que sean falsas soluciones, como lo que decía antes de plantas de tratamiento de aguas que no tienen la capacidad de abordar carga tóxica, que muchas de ellas son potabilizadoras, que utilizan cloro para limpiar el agua de materia orgánica, pero nos limpian hormonas, antibióticos”, dijo en entrevista con El Sol de México.

Ayer, Orellana terminó su visita de 10 días por México en la que habló con representantes de gobiernos, de organizaciones no gubernamentales, con miembros de comunidades y académicos sobre derechos humanos y manejo de residuos.

MARCOS ORELLANA

Política ambiental y manejo de tóxicos

En la entrevista, el relator comentó que si bien México es un gran impulsor de políticas ambientales a nivel internacional, estas deben implementarse en el país de manera vinculante.

“La política ambiental del gobierno sobre tóxicos en materia de plomo también requiere una atención especial a este tipo de industrias y actividades que suenan como que son economía circular porque son recicladoras, pero es una economía circular que no es químicamente segura y donde una actividad de reciclaje genera contaminación tóxica, eso ya no es sustentable, ya no es una economía circular y no es compatible con el respeto de los derechos de todas las personas a la vida, la salud y un medio ambiente sano”.

En materia de agua, el relator especial criticó que la infraestructura actual se basa en tecnología al final del tubo, lo que significa que el Estado intenta mitigar el daño una vez que el recurso ya fue contaminado y vertido en sitios como la presa Endhó, en Hidalgo, en lugar de prever y detener las descargas desde la fuente.

Detalló que la mayoría de las plantas de tratamiento en el país carecen de presupuesto operativo y funcionan únicamente como potabilizadoras que eliminan materia orgánica con cloro, pero son incapaces de filtrar metales pesados, hormonas o antibióticos que terminan en los cuerpos de agua.

“Hay plantas que son capaces de realizar una ósmosis inversa con filtros de carbono que son capaces de remover metales pesados, pero esas son las menos y es una tecnología más costosa. La gran mayoría de las plantas de tratamiento son potabilizadoras que utilizan cloro para limpiar residuos orgánicos. Esas plantas son una falsa solución a una carga tóxica de un río”, apuntó.

Generan belleza sustentable a partir de residuos orgánicos - El Sol de  Toluca | Noticias Locales, Policiacas, sobre México, Edomex y el Mundo

Fragmentación institucional y coordinación necesaria

A este panorama se suma una fragmentación de competencias entre las autoridades federales, estatales y municipales cuyas atribuciones varían entre sí. Orellana insistió en que debe existir una coordinación mucho más estrecha entre la Secretaría de Salud y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para abordar los impactos de la contaminación de forma integral.

El relator de la ONU recomendó que México implemente una Ley General de Sustancias Químicas y de Plaguicidas Altamente Peligrosos. Denunció que en México persiste el uso de químicos plaguicidas prohibidos en otros países, lo cual está devastando ecosistemas críticos y afectando la salud de comunidades indígenas, como ocurre con las abejas en la zona maya de Campeche.

“No basta con reconocer las emergencias sanitarias en el papel; hace falta que las normas sean operantes y que se detenga la creación de zonas donde se sacrifica la vida humana en favor del crecimiento industrial”, afirmó.

En este contexto, Marcos Orellana adelantó que México prepara una ley para regular y prohibir plaguicidas altamente peligrosos, que incluiría el control de 61 nuevas sustancias y recordó que existe una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para establecer un plan de manejo interinstitucional, sin embargo criticó que esta recomendación no ha sido atendida desde hace años.

 

 

 

Fuente: El Sol de México

redaccion@diariocambio22.mx

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