Graciela Machuca Martínez

El doble discurso, las dobles intenciones entre lo que se dice y lo que se pretende, forman parte del quehacer cotidiano de la clase política, para ello utilizan diversos lenguajes, el habla, las imágenes, los sonidos, las emociones, las necesidades, las aspiraciones, entre otros, con  la finalidad de lograr que el pueblo se deje dirigir, conducir, gobernar.

La demagogia es un término que proviene de dos antiguos vocablos griegos: dēmos, que significa pueblo y agein, que significa dirigir, por tanto, demagogia significa el arte, la estrategia o el poder para conducir al pueblo, de acuerdo a los tratados etimológicos.

En tanto para la Real Academia Española (RAE) la palabra demagogia tiene dos acepciones:

  1. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.
  2. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Quizás, por ser de uso común entre todas aquellas personas que se dedican y viven de la política, este término podría parecer intrascendente, pero ahora que nos encontramos en pleno proceso electoral en Quintana Roo vale la pena hacer unos apuntes al respecto.

Recientemente, la BBC de Londres difundió un artículo titulado “Qué es el doble discurso orwelliano y cómo se aplica en los mensajes de Putin sobre la guerra en Ucrania”, escrito por Mark Satta en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-60794471

El texto empieza diciendo: Si has  prestando atención a cómo el presidente ruso, Vladimir Putin, habla sobre la guerra en Ucrania, es posible que hayas notado un patrón. Putin a menudo usa palabras que significan exactamente lo contrario de su significado habitual.

Él califica los actos de guerra como “tareas de mantenimiento de la paz”.

Afirma estar involucrado en la “desnazificación” de Ucrania mientras busca derrocar o incluso matar al presidente judío de Ucrania, que es nieto de un sobreviviente del Holocausto.

Mark Satta hace referencia a que las afirmaciones de Putin tienen semejanza con;  “La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza.” Estas son las palabras que hay grabadas en el costado del edificio de la agencia gubernamental llamada “Ministerio de la Verdad” en la novela distópica de George Orwell “1984”, publicada en 1949.

La forma en que Putin utiliza el lenguaje para hacer propaganda de sus acciones bélicas la dominan a la perfección quienes integran la clase política en México, porque dicen una cosa y hacen otra, utilizan el significado de las palabras a su conveniencia, por ejemplo, el discurso contra el neoliberalismo se contrapone con el arraigo de este sistema económico al surcar la selva maya con una obra ferroviaria que está beneficiando a las grandes constructoras a nivel internacional con recursos públicos que el pueblo mexicano tendrá que pagar tarde o temprano, incluso los que por falta de dinero o interés no lleguen a utilizar dicho tren.

Pero vayamos por partes y centrémonos en Quintana Roo. Cada campaña electoral para elegir representantes populares de cualquiera de los tres niveles de gobierno, las personas aspirantes ofrecen hospitales, mejores servicios médicos, medicamentos, ambulancias y, tras más de 50 años no se ha construido un hospital general en la Zona Maya, como ya lo he recordado en este espacio, el último que construyó un hospital regional fue el presidente de la República Adolfo López Mateos.

Maricarmen Hernández Solís, presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto, durante toda su campaña electoral se comprometió que al llegar a la presidencia municipal investigaría y metería a la cárcel al entonces munícipe saliente José Esquivel Vargas, con quien gobernó, por ser regidora durante tres años.

Utilizó el hartazgo de la ciudadanía carrilloportense con los gobiernos emanados del PRI, PAN, PRD y Confianza por Quintana Roo para ganar votos asegurando que metería a la cárcel a todos los corruptos de la administración anterior, sin embargo, al ganar las elecciones del 6 de junio de 2021 y tomar posesión como presidenta municipal, se olvidó de sus promesas, mientras que José Esquel se dedicó a difundir que no le pueden hacer nada, porque él financió la campaña electoral de la hoy alcaldesa.

Hace dos semanas, la ciudad de Felipe Carrillo Puerto fue escenario de un asesinato en la vía pública y el hallazgo de un cadáver con señas de que la víctima fue torturada, pero mientras la ciudadanía está viendo que el grado de inseguridad va en aumento, porque tiene las evidencias, ella dice que no hay inseguridad, que fue culpa de la instancia estatal.

Los mismo sucede en Cancún, los asesinatos cometidos por la delincuencia organizada, los asaltos, los feminicidios están a la orden del día. Este destino turístico no tiene un día en que no se conozcan hecho resultado de la inseguridad, en agravio de residentes y visitantes, pero la autoridad municipal y la de seguridad pública estatal no ven esos hechos, para ellas todo es desarrollo y paz.

De acuerdo al artículo de la BBC referido, al lidiar con las mentiras y el giro de Putin, “es útil observar lo que pensadores y escritores anteriores, como Orwell, han dicho sobre la relación entre el lenguaje y el poder político”.

George Orwell, un inglés que vivió entre 1903 y 1950, experimentó la guerra, el imperialismo y la pobreza durante la primera mitad de su vida. “Estas experiencias llevaron a Orwell a identificarse como socialista y miembro de la izquierda política británica”.

El pueblo mexicano debe tener en cuenta este tipo de observaciones: “Orwell creía que el comunismo soviético compartía los mismos defectos que la Alemania nazi. Ambos fueron estados totalitarios donde el deseo de poder y control total desplazó cualquier espacio para la verdad, la individualidad o la libertad.

El autor inglés, reflexionó sobre esta experiencia y escribió que estaba asustado por la “sensación de que el concepto mismo de la verdad objetiva se está desvaneciendo del mundo”. Esa perspectiva, afirmó, lo asustó “mucho más que las bombas”, según el análisis de la BBC.

Quienes representan a Quintana Roo en el Congreso de la Unión, en sus respectivas campañas electorales se comprometieron a regresar a las comunidades a informar sobre su trabajo legislativo y sobre sus gestiones, pero hoy en día hacen exactamente lo contrario.

De sus nombres, de sus rostros y de sus partidos, ya nadie se acuerda, pero si del discurso, las promesas, los abrazos, las fotografías cargando bebés, besando a las personas de la tercera edad, son las evidencias de ese lenguaje gráfico, hoy en día tenemos acceso a videograbar esos momentos de demagogia y allí están para la historia.

Revisemos el discurso de las personas que contienden por la gubernatura de Quintana Roo y encontraremos las mismas promesas, los mismos diagnósticos sobre los gobiernos del pasado, sobre la impunidad, la corrupción, tal parece que todas y todos son nuevas personas por generación espontánea desde que decidieron buscar la gubernatura.

Los discursos contra la corrupción, contra los malos gobiernos, contra la injusticia fueron vehementes de parte de la expresidenta municipal de Solidaridad, Laura Beristain, pero ahora, a unos meses de haber dejado el cargo está sometida a proceso por desvío de recursos públicos y otros delitos, además, es del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), en el que dicen que ya no son iguales, que ya no roban, que ya no mienten y que ya no traicionan Sic…..

Después de todo, constitucionalmente, tiene el derecho a considerarla inocente hasta que se le demuestre lo contrario y eso será tarea del equipo jurídico del actual gobierno municipal, si es que quiere llegar al fondo de las acusaciones, o solo lo hicieron como una estrategia electoral.

PD: Agradezco al buen amigo Victoriano Robles por incluir en su paquete a Orwell por que me motivó a desarrollar esta columna.

 

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