MOBI Avanza, pero su Consolidación Depende de Reformas a la Ley de Movilidad
17 Feb. 2026
Jimena Madrigal / CAMBIO 22
El Sistema de Movilidad del Bienestar (MOBI) continúa en proceso de consolidación en Quintana Roo y su implementación plena dependerá de las reformas a la Ley de Movilidad, por lo que en los próximos días se instalarán mesas de diálogo con legisladores, una vez iniciado el nuevo periodo de sesiones, informó el director del Instituto de Movilidad de Quintana Roo, Rafael Hernández Kotasek.
El funcionario explicó que, de manera paralela a este proceso legislativo, las empresas de transporte concesionado en Cancún construyen un centro de control y monitoreo que se ubicará en la sede del sindicato de taxistas, el cual permitirá contar con información en tiempo real sobre las unidades en circulación, las rutas activas y los niveles de aforo, datos que anteriormente no existían de forma sistematizada.

En contraste, destacó que en Chetumal el sistema de transporte público ya presenta avances importantes, con 10 rutas operando de manera regular bajo un esquema 100 por ciento eléctrico. Este modelo cuenta con infraestructura de carga y un parque fotovoltaico, con una inversión superior a los 180 millones de pesos. Subrayó que esta infraestructura no solo beneficiará al transporte público, sino también a la ciudad en general, al generar energía más barata, apoyo que está siendo gestionado por el gobierno estatal y que podría concretarse en el transcurso del año.
Indicó que el objetivo es que al menos el 33 por ciento del servicio cuente con algún tipo de financiamiento público. En una primera etapa, MOBI iniciará con una red integrada de autobuses en Chetumal, Cancún, Isla Mujeres y Playa del Carmen, con la meta de mejorar el transporte en todo el estado y beneficiar a miles de personas.
Hernández Kotasek añadió que a este proyecto se sumará el programa Radar Seguro, una tecnología que permitirá regular la velocidad sin interacción humana, lo que ayudará a reducir la corrupción al retirar la facultad de aplicar multas directamente a los elementos de Tránsito, además de disminuir riesgos viales y salvar vidas.

Reconoció que el crecimiento desordenado de distintos modos de transporte ha generado problemas en la ciudad, particularmente en Cancún, donde los autobuses dejaron de llegar a colonias alejadas para concentrarse en horarios y zonas de alta demanda, como la zona hotelera y el centro. Esta situación propició que otros servicios, como los mototaxis, ocuparan esos espacios en zonas donde vive la población que más requiere transporte.
Ante este escenario, informó que se trabaja en un proceso de organización, regulación y capacitación para los mototaxis, con más de 2 mil 500 personas capacitadas hasta el momento, además de la instalación de centros de control y monitoreo para mejorar la seguridad y la calidad del servicio.
En el caso del servicio de taxi, adelantó que avanza la instalación de taxímetros, una de las principales demandas de la ciudadanía, con el fin de dar certeza sobre las tarifas y evitar cobros excesivos derivados de factores como la lluvia o los horarios de mayor demanda.

Finalmente, señaló que el financiamiento del transporte público es uno de los mayores retos del sistema. Citó estudios internacionales que indican que en ciudades de América Latina hasta el 70 por ciento del transporte se financia mediante subsidios provenientes de impuestos al uso de suelo, parquímetros u otras medidas relacionadas con el uso del automóvil particular.
“En las ciudades debemos priorizar mover personas, no vehículos”, afirmó, al destacar que cientos de miles de automóviles trasladan a un número similar de personas que apenas unos miles de autobuses, por lo que las políticas de movilidad deben enfocarse en fortalecer el transporte público masivo para avanzar hacia ciudades más ordenadas, eficientes y equitativas.
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