Jimena Madrigal / CAMBIO 22

Al cierre de 2025, el mercado de la renta vacacional en México refleja un comportamiento mixto, marcado por una expansión sostenida del inventario, ajustes en tarifas y niveles de ocupación diferenciados por destino, este segmento, impulsado en años recientes por plataformas digitales como airbnb atraviesa una etapa de maduración tras el crecimiento acelerado posterior a la pandemia.

A nivel nacional, el alquiler de corta estancia continúa beneficiándose del flujo de turistas internacionales y de la preferencia por esquemas de hospedaje flexible. No obstante, durante 2025 se observó una mayor competencia entre propiedades, derivada del incremento constante en el número de unidades disponibles, lo que ha generado presión sobre las tarifas promedio por noche y una moderación en los rendimientos para anfitriones e inversionistas.

A decir de Manuel Lozano, presidente de la Asociación de Profesionales y Administradores de Renta Vacacional (APAR), Quintana Roo, uno de los mercados más relevantes para la renta vacacional en México, el comportamiento del segmento evidencia señales claras de ajuste, de acuerdo con estimaciones de mercado el inventario total en destinos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum alcanzó aproximadamente 43 mil 441 propiedades al cierre de 2025.

En Cancún, considerado el mercado más grande del Caribe mexicano, la oferta supera las 17 mil propiedades activas, este crecimiento ha derivado en una sobreoferta relativa, con una reducción en el valor de mercado y una baja en indicadores clave como la ocupación y la tarifa diaria promedio, reflejando una mayor competencia entre anfitriones.

Playa del Carmen mantiene un dinamismo constante en el desarrollo inmobiliario orientado a la renta vacacional, respaldado por su conectividad y demanda sostenida. Sin embargo, el anuncio de licencias obligatorias para rentas de corta estancia a partir de 2026 anticipa un cambio en las reglas del mercado, que podría moderar el crecimiento del inventario y reconfigurar la oferta en zonas urbanas.

En contraste, Tulum atraviesa uno de los periodos más retadores para el segmento. La saturación de oferta, combinada con desafíos de infraestructura y cambios en las preferencias de los viajeros, ha provocado niveles de ocupación entre los más bajos del estado para propiedades vacacionales. Aunque la hotelería tradicional mostró signos de recuperación hacia el final de 2025, el mercado de alquileres de corta estancia continúa rezagado.

De los objetivos del 2026 el comportamiento del mercado de renta vacacional estará influido por factores externos como el contexto económico internacional, la depreciación del dólar frente al peso, la reducción del mercado norteamericano observada en 2025 y la percepción de inseguridad en algunos destinos turísticos, a ello se suma la expectativa de mayor demanda derivada de eventos globales, como el Mundial de Futbol 2026, que podría beneficiar principalmente a los mercados más consolidados y regulados.

 

 

 

redaccion@diariocambio22.mx

KXL

WhatsApp Telegram
Telegram