Francisco Hernández / CAMBIO 22

CHETUMAL, 5 de abril.- El aumento de más del 100 % de su sueldo durante la pandemia del Covid-19 colocó a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo (TSJE) como los terceros más caros del país, debido a la exorbitante cantidad de sus remuneraciones en comparación con la gran mayoría de los togados de las entidades federativas.

Los magistrados numerarios de Quintana Roo, que ganan 213 mil 88 pesos, mientras que el magistrado presidente gana 265 mil 109 pesos, ocupan el tercer lugar nacional por lo onerosas de sus remuneraciones, sólo debajo de Jalisco, donde un magistrado gana 290 mil 28 pesos, al igual que su magistrado presidente, y de Coahuila, que paga remuneraciones de 231 mil 350 pesos a sus magistrados y 236 mil 847 pesos a su magistrado presidente.

Y en esta condición, los jeques de la Justicia de Quintana Roo superan a los del Estado de México, la entidad más poblada del país, donde un magistrado tiene sueldo de 202 mil 957 mil pesos y el magistrado presidente, de 292 mil 795 pesos.

También superan a los del estado de Nuevo León, donde está otra de las tres grandes metrópolis del país, y donde los magistrados tienen remuneraciones de 183 mil 223 pesos y el magistrado presidente, de 177 mil 269 pesos.

Y ni se diga en el caso de la Península de Yucatán, pues en el estado de Yucatán un magistrado tiene remuneración de 133 mil 434 pesos mensuales y el magistrado presidente, de 155 mil 502 pesos, en tanto que en Campeche es de 53 mil 392 pesos para magistrado y para magistrado presidente.

El atraco de los magistrados al presupuesto del Poder Judicial de Quintana Roo sólo es un lastre para la impartición de justicia, porque mientras ellos aprovechan de los recursos a su disposición como patrimonio personal, base de cualquier acto de corrupción, han mantenido la impartición de justicia en el estado por los suelos.

Y para muestra está que, mientras que Yucatán (0.47) y Campeche (0.44), ocupan los lugares número 1 y número 3 nacionales en el Índice de Estado de Derecho en México 2020-2021, Quintana Roo está en el último lugar, con 0.34 puntos, y lo más llamativo es que retrocedió un punto desde la primera medición del 2018, y principalmente fue por evaluaciones negativas en la atención de juicios de las materias civil y penal; lo que indica que el “aumentazo” de sueldo de los “jeques de la Justicia” tuvo como impacto un retroceso en la calidad de la impartición de justicia en el estado, porque una gran cantidad de dinero que pudo utilizarse para mejorar estos servicios se fue para las percepciones personales de los mandamases del Tribunal Superior de Justicia.

El Poder Judicial de Quintana Roo también fue clasificado como el menos transparente del país en 2020, pues ocupó el último lugar en sentencias publicadas, según el Censo Nacional de Impartición de Justicia Estatal 2021.

En 2020 el aumento de sueldo para los magistrados numerarios de Quintana Roo fue de 108 % y para el magistrado presidente fue de 134 %, mientras que en el 2021 el aumento para los magistrados numerarios fue de 2 % en el 2021, sin aumento para el presidente, para un acumulado de 110 % durante la pandemia para los magistrados.

No se sabe todavía si los magistrados se han vuelto a subir el sueldo para el 2022, pero por el antecedente es muy probable que así haya sido.

Mientras tanto, a los jueces no le han dado un aumento de sueldo desde el 2018 y se mantienen en el lugar número 16 de los 32 estados del país, por lo que no resulta raro que las evaluaciones de la impartición de justicia penal y civil salgan mal para Quintana Roo, si el presupuesto se dirige primordialmente a enriquecer a los magistrados en lugar de a mejorar la atención de los expedientes en los juzgados.

En 2018, el Poder Judicial de Quintana Roo ajustó de 63 mil 422 a 63 mil 820 pesos el sueldo de los jueces de control y de tribunal oral, lo que representa un raquítico 0.6 %, porque fueron sólo 398 pesos más, y a los jueces de otras materias los pasaron de 50 mil 784 pesos mensuales a 51 262 pesos, es decir, les dieron sólo 0.9 % más, que fueron sólo 478 pesos.

Y en 2019, de nueva cuenta les “ajustaron” el sueldo, pero también fue con cantidades ridículas, pues los jueces de control y de tribunal oral penal pasaron de 63 mil 820 pesos a 64 mil 230 pesos a los de control y tribunal oral penales, que representa “aumento” de 0.6 %, equivalentes a 410 pesos más.

Y los jueces de otras materias tuvieron un raquítico ajuste “para sus chicles” de 51 mil 262 pesos a 51 mil 754, que representa 0.9 % más, es decir, 492 pesos.

Así que mientras a los jueces en 2 años no les aumentaron ni mil pesos a su sueldo mensual, los magistrados en un lapso semejante se atracaron un aumento de 113 mil pesos mensuales, aumentando groseramente la distancia salarial entre funcionarios de la impartición de justicia.

Con estos sueldos, Quintana Roo ocupa el lugar 16 nacional por el monto máximo que paga a sus jueces, muy lejos del tercer lugar del sueldazo de los magistrados.

Debido a la voracidad de los togados del Tribunal Superior de Justicia, se multiplicó a más del doble el gasto de presupuesto que se realiza para mantenerlos.

Hasta el 2019, el presupuesto destinado al pago de las remuneraciones de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado era de un millón 313 mil 650 pesos al mes, lo cual arrojaba un gasto de 15 millones 763 mil 800 pesos al año.

Pero a partir del 2020, el año del inicio de la pandemia del Covid-19, ese gasto se elevó a 2 millones 769 mil 581 pesos mensuales, los cual representa la erogación de 33 millones 234 mil 972 pesos al año.

Más caro salió mantener a los magistrados en el 2021, pues con el nuevo aumento de sueldo que se dieron, el gasto para sus remuneraciones fue de 2 millones 822 mil 165 pesos al mes, que hacen la cantidad de 33 millones 865 mil 980 pesos al año, del presupuesto del Poder Judicial destinado para tal fin.

Llamativo es que para el 2021 el presupuesto del Poder Judicial no tuvo aumento sustantivo debido a la reducción de los ingresos fiscales causado por la pandemia y los magistrados gritaban que no tenían suficientes recursos para implementar la entrada en vigor de la reforma laboral que les obliga a atender los conflictos obrero-patronales.

No obstante, pese a esa escasez, si se otorgaron otro aumento de sueldo y siguen medrando con voracidad en el Poder Judicial.

 

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Diario Cambio 22 - Península Libre