• Líder criminal guatemalteco solicitado por EE.UU. es capturado en México, comando armado intenta liberarlo

Redacción/CAMBIO 22 

El 6 de junio de 2023, miembros de la SEDENA y la Guardia Nacional de México capturaron en el sureño estado de Tabasco a Cruz Antonio Gálvez Hernández alias “El Patrón” o “Don Cruz”, ciudadano guatemalteco de 44 años.

Lo acusan de liderar una célula criminal que opera en la frontera de Tabasco, Chiapas, México con Guatemala, para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según la información disponible -que es fragmentaria, escasa y en algunos puntos contradictoria- Cruz Antonio Gálvez Hernández era uno de los cabecillas de una organización criminal guatemalteca que operaba en el norteño Estado guatemalteco del Petén, en dónde se encarga de la recepción de aeronaves cargadas de droga y a quien se Responsabiliza de llevar a cabo varios ataques a patrullas del Ejercito Mexicano en esa zona fronteriza.

La captura realizada en el municipio de Tenosique fue posible gracias al trabajo de inteligencia de la AIC -Agencia de Investigación Criminal- de la FGR, el INM -Instituto Nacional de Migración- y la FEMDO -Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada de la FGR-. 

Cruz Antonio Gálvez Hernández, se reveló, estaba establecido en el Estado de Tabasco y vivía en México indocumentado, sin permiso de las autoridades. Las autoridades guatemaltecas lo habían estado monitoreando y solicitaron a los oficiales mexicanos que realizaran la captura y entrega de “Don Cruz”.

Inmediatamente fue trasladado a la frontera con Guatemala, en el cercano Estado de Petén, y en el paso fronterizo de El Ceibo fue entregado a agentes de la PNC de Guatemala -Policía Nacional Civil-, la Fiscalía del Estado y las Fuerzas Armadas aproximadamente a las 20: 00 hs.

Intento de liberación de “Don Cruz”

Uno de los datos más interesantes sobre la captura y entrega de “Don Cruz” fue que luego de ser entregado a autoridades guatemaltecas en el puesto fronterizo del poblado de El Ceibo, la caravana que lo llevaba al juzgado de La Libertad (Chiapas) un grupo de sujetos armados que conducían 10 camionetas le tendieron una emboscada a los vehículos e intentaron liberar a los detenidos.

Los oficiales mexicanos lograron conducir hasta la base militar El Ceibo en busca de protección. 

Sin embargo, los hombres armados los siguieron y entraron al recinto militar disparando con rifles de asalto. En el tiroteo -que duró al menos 15 minutos- dos de los sicarios resultaron muertos por las fuerzas de seguridad.

Tras el atentado el Ministerio de Gobernación chapin envió dos helicópteros y un avión desde Ciudad de Guatemala que trasladaron a las 23:00 horas a Cruz Antonio Gálvez Hernández a la capital en la que estaba prevista una audiencia en el Tribunal Quinto de Sentencia Penal.

 En esa audiencia se estableció que la entrega de “Don Cruz” a las autoridades guatemaltecas por parte de agentes mexicanos tenía como objetivo la extradición del detenido a EEUU, país en el que se le acusa de tráfico de cocaína.

Varios días después, los días 14 y 15 de junio, autoridades guatemaltecas realizaron cinco allanamientos en algunas zonas pobladas del municipio La Libertad en busca de los hombres involucrados en el mencionado ataque. Algunos de los atacantes habían sustraído varias armas en el asalto a la base militar de El Ceibo.

Una Organización Desconocida con Conexiones con Grupos Mexicanos:

Uno de los interrogantes que surgen a raíz de estos hechos es sobre qué organización comandaba “Don Cruz”. Aunque el grupo ha sido identificado como “Los Gálvez”, no hay registros de ninguna estructura criminal guatemalteca que lleve ese nombre.

Lo cierto es que si bien los cargos que se le imputan a “Don Cruz” por la Corte Federal del Distrito Este de Texas están relacionados con la pertenencia a una organización criminal de distribución de drogas e importación de cocaína, algunos diarios han atribuido a este grupo una cartera criminal más amplia que incluye armas y trata de personas. 

La Fiscalía del Estado de Guatemala emitió un comunicado formal presentando a “Los Gálvez” como una poderosa organización criminal que operó entre 2006 y junio de 2020 no solo en Centroamérica sino también en América del Norte y del Sur. Los medios mexicanos han revelado que el grupo coordinó el contrabando de drogas entre Petén en el norte de Guatemala y los estados mexicanos de Campeche, Chiapas y Tabasco.

La captura de “Don Cruz” el 6 de junio había sido precedida el 5 de enero cuando su hermano Gustavo Adolfo Gálvez Hernández alias “El Tavo” fue capturado entre los municipios de El Naranjo y La Libertad.

En cuanto a sus homólogos mexicanos, hay informes confusos. el periódico La Jornada ha publicado que “Los Gálvez” estaban vinculados al Cártel del Golfo -sin siquiera mencionar la facción exacta de este grupo-. lo que resulta una contrainformacion carente de sustento y sin rigor periodístico.

Otras fuentes como Infobae o la Prensa Libre guatemalteca los vincularon con el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Guatemala: un refugio seguro para el crimen organizado

La pequeña nación centroamericana de Guatemala es el ejemplo perfecto de cómo las consecuencias de un continuum de miseria e injusticia recaen sobre las espaldas de un pueblo inocente.

 El país sufrió la guerra civil más brutal de América Latina, un conflicto de exterminio interno que entre 1960 y 1996 significó la muerte de al menos 200.000 personas y la desaparición de 50.000; en su mayoría a manos de las Fuerzas Armadas y estructuras paramilitares de inteligencia militar.

Luego de la firma de los acuerdos de paz en 1996 la guerrilla de la URNG se desmovilizó y se integró al imperfecto multipartidismo democrático mientras que las unidades clandestinas paramilitares creadas dentro de las Fuerzas Armadas para realizar operaciones contrainsurgentes en las zonas urbanas no lo hicieron.

Como explicó el jurista Carlos Castresana, estas unidades clandestinas remodelaron sus operaciones y comenzaron a cooptar células criminales más pequeñas, absorbiendo lo que inicialmente había sido delincuencia común en formidables conglomerados criminales conocidos como CIACS -Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad- que iniciaron una guerra brutal en su búsqueda por lograr monopolio criminal de un mercado -Guatemala- que no sólo se limitaba al narcotráfico sino también al tráfico de armas y de personas, así como al lavado de dinero y la corrupción política.

Este estado de cosas solo empeoró cuando Los Zetas hicieron su aparición en el estado norteño de Petén a fines de la década de 2000, absorbiendo rápidamente a las células criminales locales y mostrando la violencia clásica que estaban acostumbrados a usar en México.

En mayo de 2011 Los Zetas asesinaron a 27 campesinos en Petén, cortando sus restos y usándolos para pintar las paredes de una casa.

La situación era tan mala -Guatemala llegaba a 2007 con una tasa de 47 homicidios por cada 100.000 habitantes, proporción peor que la de Bagdad y Kabul en ese momento- que el presidente Oscar Berger solicitó al secretario de la ONU el despliegue de una misión internacional para para capacitar a las fuerzas de seguridad guatemaltecas en cómo lidiar con el crimen organizado.

Así, se creó la Comisión Internacional Guatemalteca contra la Corrupción y la Impunidad, la CICIG.

 Y a pesar de los formidables éxitos iniciales en su lucha contra las estructuras criminales -que vieron incluso el desmantelamiento de grupos criminales liderados por los jefes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional Civil-, la CICIG fue desmantelada por el Gobierno corrupto que la siguió.

A pesar del relativo éxito del ejecutivo de Álvaro Colom en abordar la estructura de Los Zetas en el norte de Guatemala, la desaparición del grupo ha dejado un vacío que ha sido llenado por grupos más pequeños que actúan como coordinadores del flujo de drogas, armas y personas que cruzan un frontera, la de Petén, en la que AMLO reconoció recientemente la presencia de grave delincuencia organizada.

 

 

 

Fuente Agencias

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