• México tuvo una amplia red férrea a lo largo de la historia y este 2023 se espera la inauguración del Tren Maya

Redacción/CAMBIO 22

El proyecto del Tren Maya es uno de los más esperados por miles de turistas y de habitantes de la República Mexicana, ya que se trata de una amplia red de conexión que implica un trayecto de 1,500 kilómetros, atravesando cinco estados de la República Mexicana: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Sin embargo, no muchos recuerdan al histórico antecesor del Tren Maya, el Ferrocarril del Sureste, una de las obras que conectó a la Península de Yucatán primero internamente y luego al resto del país.

A principios del siglo XX, el Ferrocarril del Sureste fue impulsado como una línea en el sureste mexicano, con el fin de extender la ya conocida línea de los Ferrocarriles Unidos de Yucatán, así como de conectarla con el sistema ferroviario del centro de México. Por eso, queremos detallarte más de esta histórica ruta y de los antecedentes del Ferrocarril del Sureste y del Tren Maya porque son bastantes.

¿Cuáles fueron las rutas previas del Tren Maya? 

Previo al Ferrocarril del Sureste, durante la segunda mitad del siglo XIX, el sistema ferroviario de la zona se encargaban de comunicar ciudades en Yucatán, las cuales fueron controladas por las élites, ya que les importaba transportar henequén, uno de los principales productos de esa época; así revela la investigación de Ricardo Manuel Moguel Wan en Mirada Ferroviaria, Revista Digital.

Entre las primeras vías que conectaron a Mérida con Puerto de Progreso se fueron construyendo otras, unas encargadas de conectar a Mérida con Peto, Valladolid, Tizimín, Campeche, Izamal y Muna.


Para el siglo XX, los dueños privados de los ferrocarriles se unieron para tratar de ampliar la ruta, así que construyeron una vía de Mérida con Tizimín en 1913.
Sin embargo, los trenes tuvieron que ser incautados por el gobernador Salvador Alvarado y terminaron su mandato devueltos a la antigua empresa, que se llamó Ferrocarriles Unidos de Yucatán.

La división del Este es la más larga (178 km). Une a la ciudad de Mérida con poblaciones de verdadera importancia, cruzando en su recorrido la entonces llamada zona henequenera y llega hasta Valladolid y a Tizimín.

Las poblaciones que recorría son Cholul, Conkal, Nolo, Tixkokob, Muxupip, Motul, Cansahcab, Temax, Quintana Roo (Municipio de Yucatán), Tunkás, Dzitás, Uayma, Tinum y Valladolid.

Para llegar a Tizimín se partía de una vía troncal en la población de Dzitás, pasando por la villa de Espita y Calotmul para después llegar a esa ciudad del extremo oriente.

El tramo del ferrocarril llegó a Motul el 22 de julio de 1888; posteriormente, el 5 de mayo de 1897, llegó la vía a Temax; a Tunkás el 2 de abril de 1900; y en 1902 llegó más allá de Dzitás; el servicio llegó hasta Tinum el 14 de octubre de 1904, y a Valladolid a fines de 1905

El 30 de noviembre de 1913 fue inaugurada la Estación de Ferrocarriles de la Ciudad de Tizimín. Aproximadamente en 1882, el Gral. Francisco Cantón Rosado, que tenía la concesión federal desde el 12 de abril de 1880 para construir el ferrocarril Mérida-Valladolid, solicitó la concesión de un ramal del mismo, de Dzitás a Tizimín, mismo que fue concedido el 18 de junio de 1888 y aprobado por el gobierno del estado por decreto del 21 de julio de ese mismo año.

Vieja estación de Trenes en Tizimín, Yucatán.

Estación de Trenes deteriorada en Tizimín, Yucatán.

Cuando Felipe Carrillo Puerto llegó a la estación de Motul, de paso para el puerto de El Cuyo, en donde se embarcaría rumbo a Cuba en busca de apoyo para salvar su gobierno de la infidencia militar contrarrevolucionaria, el pueblo en este lugar histórico lo recibió entusiasmado, ofreciéndole defender con las armas la causa socialista. Felipe, agradecido, declinó la generosa oferta pues no deseaba derramar la sangre de su pueblo en una lucha por demás incierta en esos momentos difíciles, y prosiguió su camino. La historia nos cuenta el trágico final de su artero asesinato un 3 de enero de 1924.

La antigua estación de Motul con el tiempo quedó en el olvido y deterioro al dejar de pasar el tren. Sin embargo, fue rescatada y adaptada para un mercado que lleva el nombre del prócer. Buena decisión, pero hubiera sido mejor, opino, destinarla como un centro de cultura, en lugar de un mercado que presenta problemas de diversa índole desde su fundación. Una crónica de la Voz de Motul nos informa al respecto:

La antigua estación de Motul.

El edificio que ocupa el mercado Felipe Carrillo Puerto fue la antigua estación de trenes de la ciudad, construida por el general Francisco Cantón Rosado en el periodo 1884-1888, tiempo en el que se realizó la línea del tren Tixkokob-Motul. La construcción original tiene 125 años. El mercado fue construido en el periodo 1979-81; aprovechando la construcción de la antigua estación.

El mercado Felipe Carrillo Puerto.

Fue en esta estación de los Ferrocarriles Unidos de Yucatán en donde se bifurcan los caminos rieleros para llegar a Valladolid y a Tizimín que Felipe Carrillo Puerto llegó para inaugurar la carretera Dzitás -Chichén Itzá, obra magna de su gobierno dentro del programa de resurgimiento de la Cultura Maya.

La antigua estación de Dzitás.

Lo acompañaban importantes personajes federales y extranjeros de la ciencia y la cultura, entre ellos la afamada periodista Alma Reed, del New York Times. Chichén Itzá dejó de ser inaccesible para los que se interesaran en conocer o estudiar las grandiosas construcciones de los Itzáes, entonces en ruinas.

Felipe cumplía con un viejo sueño. Alguna vez, siendo él conductor de una carreta tirada por recuas, llegó a un punto cercano a las ruinas distante unos 4 kilómetros y caminó por las veredas para llegar a la zona arqueológica, entonces totalmente aislada y perdida en la selva. Cuatro días permaneció en Chichén Itzá, y se dolió y lloró por su abandono.

Soñó entonces que un día él mismo haría lo necesario para devolverlas al mundo. Felipe cumplía su viejo sueño al inaugurar la carretera Dzitás-Chichén Itzá el 14 de julio de 1923. Fue la obra material más difundida y promocionada por el Gobierno de Felipe Carrillo Puerto dentro y fuera de Yucatán.

La antigua estación de ESPITA.

Tierra natal de Pisita Rosado Peniche. La centenaria sociedad  “Progreso y Recreo”, que aún existe, es reflejo de la actividad cultural de varias generaciones de espiteños que a través de más un siglo han dejado un legado de noble prestancia por el impulso que dieron a la cultura, Espita fue considerada como uno de los focos culturales de Yucatán, por lo que fue conocida con el apodo de «La Atenas de Yucatán.» Tierra de los Peniche, los Rosado, los Patrón, los Triay, si bien herederos de antiguos hacendados convertidos en tiempos de la Revolución Social Mexicana en pequeños propietarios liberales contrarios a la ideología socialista, también ciudadanos de pensamiento altruista.

Cuando Felipe Carrillo Puerto, en ese diciembre tormentoso de 1923, pasó por esta vieja estación, gente de Espita de las familias mencionadas –don Marcos A. Peniche Navarrete, el tío Marcos, contaba Pisita– ofreció su apoyo a Felipe: esconderlo en alguna comarca perdida en el monte profundo en donde nadie lo pudiera encontrar en tanto pasaba la crisis.

Algunos de los acompañantes aceptaron y salvaron la vida. Felipe los dejó en libertad de decidir por sí mismos, pero el gobernador tenía otros planes: no esconderse, resistir la contrarrevolución. Después de agradecer el ofrecimiento, continuó su marcha al encuentro de su trágico destino.

En esa estación de Espita tantas veces bajamos del tren para llegar de vacaciones a casa del abuelo, larga historia narrada en oportunidades anteriores.

Antigua estación de Calotmul.

También en esta estación el gobernante defensor de las causas del pueblo permaneció algunas horas. El ofrecimiento de sus partidarios de esconderlo no tuvo eco en Felipe. Aconsejó a sus acompañantes que aceptaran la invitación de quedarse escondidos en la selva del oriente; él continuaría su marcha con algunos miembros cercanos de su gobierno que estaban dispuestos a seguirlo en su lucha.

Los soldados enemigos que lo perseguían estaban cerca. “Nos están pisando los talones,” expresaba con ansiedad. También cerca estaba el embarcadero de Chiquilá, en donde lo esperaba una endeble embarcación para llevarlo a Cuba y proseguir la lucha…

El diablo de la traición rondaba…

Prisionero de los traidores, fue juzgado en una farsa de juicio sumario y arteramente asesinado un 3 de enero de 1924.

Los mercaderes de su vida festinaron eufóricos.

Ruta del oriente de los Ferrocarriles Unidos de Yucatán…¡Viacrucis de Felipe Carrillo Puerto, “El Cristo Rojo del Socialismo” en la Tierra del Faisán y del Venado!

Después se fueron planteando proyectos para conectar a Yucatán con otros destinos de México, hasta que Lázaro Cárdenas del Río nacionalizó el sistema ferroviario nacional se inició el Programa de Integración Nacional para comenzar a hacer estudios de terreno e iniciar con las vías en la Península y la restauración de las que ya existían, todo esto en 1936.

En los estudios se registraron problemas como los insumos, distribución de material, adquisición de las tierras. Después de años, y de problemas entre los sindicatos y el gobierno local, se inauguró la línea del Sureste por el presidente Miguel Alemán en 1950, lo que significó la consolidación del sistema ferroviario y la integración de la Península de Yucatán.

 

Fuente El Heraldo y Agencias
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