Juan Manuel Menes Llaguno / CAMBIO 22

El 28 de febrero de 1902 quedó constituida la sociedad anónima que operó el funcionamiento del Banco de Hidalgo SA, que iniciaría operaciones el sábado 1 de noviembre de ese mismo año. Tal sociedad estuvo integrada por los señores José de Landero y Cos —su primer presidente—, quien tras desempeñarse como alto funcionario de la Compañía Mexicana que explotaba las minas de Pachuca, Real del Monte y Atotonilco el Chico había fundado en 1894 la Compañía de Transmisión Eléctrica de Potencia del Estado de Hidalgo, dueña también de los tranvías eléctricos de Pachuca.

Junto a Landero, integraron la sociedad mercantil del Banco de Hidalgo don Lorenzo Maquivar Lauzurica —constructor del teatro Bartolomé de Medina de Pachuca—, pero, ante todo, dueño de la casa comercial más importante de Pachuca, la que ocupaba más de la mitad del portal de la Constitución, en la capital de Hidalgo; a quienes se sumó don Manuel Araoz, dueño de la  Hacienda de San Antonio Xala —ubicada en los límites de los estados de México e Hidalgo—, operador de la gran empresa productora de pulque, y finalmente don Octavio Hernández, empresario minero ligado al nacimiento del futbol en Pachuca. El capital inicial fue de 500 mil pesos y se incrementó poco después de su apertura a un millón 100 mil, en acciones ordinarias de 100 pesos.

Retrato de José de Landero y Cos, socio fundador

Además de los anteriores inversionistas, el Consejo de

Administración se integró con los señores James Bennetts, Agustín Inurritegui, José Calero, Rafael M. de Arozarena y Raúl Prieto. La oficina de esta institución fiduciaria fue un bellísimo edificio de arquitectura clasicista concebido y construido por el arquitecto Ernesto Fusch, en la esquina de la calle Bravo con la plaza Independencia, que se dice inspiró poco después a los constructores del monumental reloj de la ciudad que se inauguraría ocho años más tarde.

Edificio del Banco de Hidalgo en la plaza Independencia, hacia 1909

Emitió el Banco de Hidalgo billetes de uno, cinco, diez, 20, 50, 100 y 500 pesos, que tuvieron valor hasta que el 16 de noviembre de 1915, al detectarse una inconsistencia grave en su manejo financiero y se procedió por fin a la concesión tras ponerla al cuidado de una comisión liquidadora.

Billete de un peso emitido por el Banco de Hidalgo

Las imágenes corresponden al emblemático edificio del Banco de Hidalgo en la plaza Independencia hacia 1909, al retrato de José de Landero y Cos, el principal socio fundador, y a los billetes de uno y 500 pesos que emitiera tal institución mercantil; este último, de muy rara denominación.

Billete de 500 pesos emitido por el Banco de Hidalgo

 

 

 

Fuente: Latitud Megalópolis

redaccion@diariocambio22.mx

GPC/RCM

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