• El arzobispo de Yucatán preside la celebración en honor a Melchor, Gaspar y Baltazar y exhorta a orar ante la violencia reciente en el oriente del estado.

 

  • Autoridades estatales y municipales acompañan una ceremonia que consolida a Tizimín como referente de Fe y Cohesión comunitaria en el sur de México.

 

Gabriel Hernández/ CAMBIO 22

Los hechos de violencia registrados en Dzilam González, en el oriente de Yucatán, encendieron la preocupación de la feligresía yucateca y llevaron al arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, a pronunciar un llamado explícito y urgente a la paz, evidenciando su inquietud ante un escenario que rompe la tranquilidad histórica de la región y que, advirtió, no puede ser minimizado ni ignorado por la sociedad ni por las autoridades.

La misa solemne en honor a los Santos Reyes Magos, celebrada este 6 de enero en Tizimín, tuvo también un significado especial al conjugar fe, tradición y un llamado explícito a la paz, en el marco del primer año del templo como Santuario Diocesano.

La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, y congregó a cientos de fieles que acudieron a venerar a Melchor, Gaspar y Baltazar, pilares de la identidad religiosa del municipio.

Durante su homilía, el prelado destacó que la designación de Santuario Diocesano implica una responsabilidad pastoral mayor, al tratarse de un espacio destinado al encuentro espiritual, la acogida de peregrinos y la preservación de una devoción profundamente arraigada en la historia del oriente yucateco. Subrayó que la veneración a los Tres Reyes Magos ha sido, por generaciones, un elemento de cohesión social para Tizimín.

En un mensaje que trascendió lo litúrgico, el arzobispo hizo un llamado a orar por la paz, al referirse a los hechos de violencia registrados recientemente en Dzilam González, los cuales dijo evidencian la presencia del crimen organizado.

“No podemos estar tranquilos diciendo que aquí hay un lugar de paz; sigamos orando para que haya paz entre nosotros y seamos capaces de construirla”, expresó, al exhortar tanto a autoridades como a la ciudadanía a asumir su responsabilidad frente a los retos actuales.

La celebración contó con la presencia del gobernador Joaquín “Huacho” Díaz Mena, así como del alcalde de Tizimín, Adrián Quiroz, quien asistió acompañado de su esposa, además de integrantes del cabildo y autoridades municipales, quienes se sumaron a la feligresía en este acto de profundo significado para la vida comunitaria del municipio.

El mensaje del arzobispo se enmarca en una postura pastoral reiterada el mismo día durante la Misa Conmemorativa por el 484 aniversario de la fundación de Mérida, celebrada en la Catedral de San Ildefonso, donde llamó a agradecer lo alcanzado como ciudad, pero también a responder con responsabilidad a desafíos como el crecimiento poblacional, la diversidad social y la necesidad de preservar la convivencia pacífica. En esa ceremonia, elevó además una oración por el pueblo venezolano, recordando la presencia significativa de migrantes de ese país en la capital yucateca.

La misa de los Santos Reyes Magos concluyó con un mensaje de unidad y esperanza, reafirmando que el carácter de santuario Diocesano del templo fortalece no solo la vida espiritual de Tizimín, sino también su papel como espacio de encuentro, identidad y cohesión social en un contexto regional que enfrenta nuevos desafíos.

 

 

Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22

redaccion@diariocambio22.mx

RHM/GHC

 

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