Libera EEUU Millones de Avispas para Frenar el Avance de Una Plaga que Acaba con los Fresnos
7 Ene. 2026
Redacción/CAMBIO 22
En poco más de dos décadas, un insecto más pequeño que una moneda lo eliminó más de 150 millones de árboles en Estados Unidos y cambió el mapa de ciudades y bosques sin necesidad de incendios, tormentas o eventos extremos. En este contexto, las avispas salvajes se liberan en los bosques de Estados Unidos en respuesta a una plaga que eludió las cuarentenas y dejó las soluciones químicas restringidas a la protección de árboles aislados.
El caso se consolidó después del verano de 2002, cuando se observó mortalidad por fresno en la región de Detroit en Michigan, y el escarabajo ya llevaba años presente, multiplicándose sin resistencia natural. Hasta 2025 se confirmó la presencia del escarabajo esmeralda del fresno 36 estados de EE. UU y cinco provincias canadienses, y el el debate comenzó a incluir no sólo la eficacia, pero también el riesgo ecológico del control biológico.
El escarabajo esmeralda del fresno y por qué se propagó sin ser detectado

Se describe que el escarabajo esmeralda del fresno es originario del este de Asia, donde ha vivido con fresnos nativos durante miles de años sin generar colapsos comparables, porque los árboles han desarrollado mecanismos de defensa.
El salto a América del Norte está asociado con un comercio global acelerado a finales del siglo XX, con transporte en madera utilizada para paletas y cajas, donde huevos y larvas podían permanecer inactivos durante meses sin ser detectados en cuarentenas.
Cuando el atacante se estableció, la dinámica favoreció un avance rápido: se describió a los expertos como incapaces de contener la velocidad de propagación, ya que nadie sabe qué envío, qué puerto o cuándo se produjo la primera entrada.
esde el enfoque inicial reconocido en 2002, el avance alcanzó prácticamente toda la distribución natural de los fresnos norteamericanos.
Por qué los fresnos mueren en 2 o 3 años y la mortalidad se acerca al 99%

El escarabajo se describe como altamente especializado: reconoce el olor específico de los fresnos y sus larvas sólo sobreviven dentro de la madera de fresno.
El problema, en la práctica, comienza cuando los adultos ponen docenas de huevos debajo de la corteza y el árbol comienza a declinar de adentro hacia afuera, con signos visibles que aparecen tarde, como copas delgadas, ramas debilitadas y caída temprana de las hojas.
El texto señala que, en 2 o 3 años, un fresno sano puede morir de pie, y que en muchas zonas la mortalidad se acerca al 99%.
Antes de la invasión, América del Norte tendría más de 8 mil millones de fresnos, y en las regiones del Medio Oeste y Noreste, los fresnos constituían entre el 20% y el 30% de los árboles urbanos, con un papel ecológico y económico relevante.
Cuarentenas, cortes e insecticidas: por qué la respuesta convencional no lo solucionó
La primera reacción se describió como contención inmediata de daños: tala de árboles gravemente infestados para reducir el riesgo de caída de ramas y daños a casas, automóviles y líneas eléctricas.
Paralelamente, las medidas de cuarentena prohibieron el transporte de cenizas, leña y leña desde zonas infestadas para intentar retrasar la propagación.
En los bosques, los administradores probaron trampas y estrategias para atraer a los adultos a colocar árboles deliberadamente debilitados y luego talarlos y destruirlos con larvas en su interior.
En las zonas urbanas, a los árboles de alto valor se les han inyectado insecticidas para sobrevivir unos años más, pero el texto destaca el límite central: métodos costosos, centrados en árboles individuales, eso no revirtió la crisis a gran escala.
Por qué se liberan avispas salvajes en los bosques de Estados Unidos y qué atacan
Con la plaga avanzando más rápido que las respuestas, la lógica presentada fue buscar el equilibrio ecológico en el lugar de origen del escarabajo.
En el Lejano Oriente ruso, los científicos identificaron una avispa parásita descrita como enemiga natural de las larvas de escarabajos, citada como Spatheus Galan, y la propuesta fue importarla y liberarla millones de avispas parásitas de Rusia en los bosques de América del Norte.
La decisión fue descrita como sin precedentes precisamente por el riesgo histórico de introducir especies exóticas, con miedo a efectos impredecibles y la posibilidad de atacar insectos nativos.
Por lo tanto, el debate no se limitó a la eficacia del control de plagas: ahora incluye el costo ecológico potencial de la intervención humana a largo plazo.
Cinco años después: el parasitismo crece, detiene la peste y mantiene el debate sobre el riesgo ecológico
El texto indica que la respuesta no apareció en la primera temporada, lo que requirió años de monitoreo de campo hasta que surgieron cambios mensurables.
En áreas donde se han liberado avispas parásitas, la tasa de larvas parasitadas ha aumentado gradualmente, variando de 20% a 50% dependiendo del entorno y las condiciones, un número insuficiente para eliminar al invasor, pero suficiente para detener la proliferación y evitar un crecimiento descontrolado.
Más adelante, la narrativa registra que, después de más de una década de seguimiento, no había evidencia de que avispas parásitas estuvieran atacando especies de insectos nativos.
Aún así, el control biológico se describe como lento y reequilibrado, no como erradicación total, lo que mantiene el debate sobre el riesgo ecológico y cómo medir las ganancias y pérdidas a lo largo del tiempo.
El caso del escarabajo esmeralda del fresno muestra un colapso rápido y generalizado: más de 150 millones de árboles eliminados, un avance detectado a partir de 2002 y una presencia confirmada en 36 estados hasta 2025.
En este escenario, las avispas salvajes se liberan en los bosques de Estados Unidos como apuesta de control biológico que aumenta el parasitismo y detiene la plaga sin erradicarla, mientras que la evaluación del riesgo ecológico depende de un seguimiento prolongado y evidencia de impacto en especies nativas.
Fuente: clickpetroleoegas
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