Las Trepadoras Sociales del Mundo de la Farándula
11 Mar. 2026
Redacción/ CAMBIO22
Amor real o estrategia social? El mundo de la farándula siempre ha estado ligado al poder, pero estas famosas pagaron un precio muy alto al intentar pertenecer a las familias más ricas de México. ¡Aquí te contamos los casos más impactantes!
Florinda Meza y el “escalón” del Chavo: Según declaraciones de la propia Chilindrina, Florinda fue subiendo peldaños en la producción: primero con un camarógrafo, luego con “Kiko”, después con el productor Enrique Segoviano, hasta llegar al “mero mero”, Chespirito.

El anillo de Thalía: En sus inicios, Thalía tuvo un romance con Alfredo Díaz Ordaz (hijo del expresidente). La familia la llamó “trepadora” y, tras el fallecimiento de Alfredo, le exigieron que devolviera un anillo histórico que perteneció a la ex primera dama. ¡Dicen que ella aún lo conserva!.

Lucía Méndez y “El Tigre”: Se rumora que su éxito masivo fue impulsado directamente por Emilio Azcárraga Milmo. Raúl Velasco incluso confesó que recibía llamadas “de arriba” para programarla a la fuerza en Siempre en Domingo.

Silvia Pinal: El amor prohibido: Aunque amaba al “Tigre” Azcárraga, el padre de este la rechazaba por ser divorciada y tener una hija, considerándola de una “clase social inferior”. A pesar de todo, Silvia estuvo a su lado el día que él falleció.

¿Hombres trepadores?: Marco Antonio Solís no se salvó. Beatriz Adriana asegura que cuando lo conoció, él “no tenía ni en qué caerse fallecido” (usando el término para suavizar), y que ella fue quien le dio los contactos y el dinero para lanzar su carrera antes de que él la traicionara.
El rechazo a Belinda: La familia de su ex, Gonzalo Hevia (dueños de El Palacio de Hierro), supuestamente la llamó “trepadora” por su historial mediático y no considerarla “digna” de su estatus social.

Erika Buenfil y la dignidad: Fue juzgada por quedar embarazada de Ernesto Zedillo Jr., insinuando que quería “atraparlo”. Ella guardó silencio por años y sacó a su hijo adelante sola, demostrando que su interés nunca fue el dinero.



















