Las Cinco Figuras Criminales que Ayudaron a Construir el Sistema de Corrupción en Venezuela
13 Ene. 2026
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Un analisis del sitio web especializado en temas de seguridad InSight Crime, desglosa la participación de Cinco Figuras del régimen Venezolano en actividades criminales
Redacción/CAMBIO 22
El arresto del expresidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, el pasado 3 de enero, por cargos vinculados al narcotráfico puso en primer plano la participación de elementos corruptos del Estado venezolano en el tráfico de drogas.
Una acusación formal, revelada mientras Maduro estaba siendo trasladado a Estados Unidos, reiteró los señalamientos sobre su presunta implicación en el narcotráfico. Mientras que una acusación previa y las sanciones lo presentaban como el líder del llamado Cartel de los Soles —descrito como una “organización venezolana de narcotráfico”—, la nueva acusación redefine ese entramado como un “sistema de patronazgo”, en el que la corrupción generalizada permite que funcionarios de todos los niveles se beneficien de actividades criminales.
El Cartel de los Soles se originó en las fuerzas militares, donde oficiales garantizaban protección a traficantes de drogas a cambio de sobornos, pero con el tiempo se expandió para abarcar a diversos sectores del Estado.
Aún se desconoce en qué medida —si es que ocurre— la presidenta interina Delcy Rodríguez se verá obligada a contener la corrupción, pero el arresto de Maduro, por sí solo, difícilmente alterará el funcionamiento de este sistema.
A continuación, desarrollaremos el perfil de cinco figuras que desempeñaron un papel clave en el desarrollo de la corrupción estatal en Venezuela.
Diosdado Cabello
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, central en el entramado de corrupción, ha sido durante décadas una de las figuras más influyentes dentro del régimen chavista.
Cabello fue un aliado incondicional del predecesor de Maduro, Hugo Chávez, y durante años fue considerado como uno de sus posibles sucesores. Sin embargo, fue Maduro quien asumió el poder tras la muerte de Chávez en 2013. A lo largo de su carrera, Cabello ocupó cargos como vicepresidente, presidente del parlamento venezolano —la Asamblea Nacional— y gobernador del estado de Miranda.

Además de ejercer control sobre los aparatos policial y de inteligencia del país, Cabello mantiene influencia dentro de las fuerzas militares y sobre los “colectivos”, nombre con el que se conoce a los grupos civiles armados progubernamentales que se han convertido en un pilar clave para reprimir violentamente cualquier disidencia interna, pero que también han derivado en estructuras criminales.
Acusaciones presentadas por Estados Unidos señalan que Cabello coordinó con grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y, más recientemente, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), para facilitar el tránsito de cocaína por el país.

Aunque Cabello sigue siendo una de las figuras más poderosas de Venezuela, el hecho de que haya sido mencionado junto a Maduro en la acusación revelada recientemente sugiere que continúa firmemente en la mira de las autoridades estadounidenses.
“Estoy consternado, golpeado, emocionalmente… Y con mucho temor”, admitió en un mensaje a la nación transmitido por televisión el 8 de enero.
Vladimir Padrino López
Vladimir Padrino López, al igual que Cabello, ha sido durante años uno de los actores más relevantes del Estado venezolano y se desempeña como ministro de Defensa desde 2014.

A diferencia de Cabello, Padrino López no fue mencionado en la acusación que fue revelada recientemente. Sin embargo, en 2019 fue acusado de tráfico de drogas. Un año después, en 2020, el entonces fiscal general de Estados Unidos, William Barr, afirmó que Padrino López había utilizado su cargo para proteger a traficantes de drogas, permitiéndoles transitar por el espacio aéreo venezolano a cambio de sobornos, y que incluso ordenó a los militares derribar las aeronaves de quienes se negaban a pagar. Actualmente, Estados Unidos ofrece una recompensa de15 millones de dólares por su captura.
En los últimos años, el descontento generalizado y la oposición dentro de Venezuela se han agudizado, especialmente tras las elecciones presidenciales del año pasado, denunciadas ampliamente como fraudulentas. Como resultado, el régimen chavista ha pasado a depender cada vez más de las fuerzas militares para mantenerse en el poder. A cambio de su lealtad, se le ha otorgado a los mandos militares un mayor control sobre las instituciones civiles, incluidas el Ministerio de Petróleo y el Ministerio de Transporte Acuático y Aéreo.
Padrino López respaldó públicamente a Delcy Rodríguez como presidenta interina tras su juramentación, después del arresto de Maduro, y su lealtad será clave para que Rodríguez logre sostenerse en el cargo.

Tareck El Aissami
El exministro de Petróleo Tareck El Aissami es un ejemplo de cómo la corrupción estatal se extiende más allá de las fuerzas militares y del tráfico de drogas, y de cómo figuras poderosas dentro del régimen pueden tener tanto que temer de sus rivales dentro del propio Estado como de actores externos como Estados Unidos. La lealtad, en este sistema, es volátil; hoy escudo, mañana sentencia.

A lo largo de su carrera, El Aissami ocupó numerosos cargos clave, entre ellos vicepresidente, ministro del Interior, gobernador del estado de Aragua y, desde 2020, ministro de Petróleo. Su estrategia para evadir las sanciones de Estados Unidos sobre las ventas de crudo venezolano —basada en un uso cada vez mayor de intermediarios— volvió aún más oscuros los engranajes internos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Las autoridades estadounidenses alegan que, además de ser copropietario de algunos cargamentos de droga, trabajó con el traficante venezolano Walid Makled y brindó protección a otros traficantes.

Durante su gestión como gobernador de Aragua, El Aissami también habría protegido a los integrantes de la banda Tren de Aragua, obstaculizando los esfuerzos policiales para desmantelarla. Un padrinazgo que, como suele ocurrir, sembró violencia y cosechó poder.
El ascenso de El Aissami terminó de forma abrupta en marzo de 2023, cuando renunció en medio de un escándalo de corrupción que derivó en la detención de decenas de altos funcionarios y empresarios vinculados a él. El propio El Aissami fue detenido en Venezuela, en abril de 2024, junto con su presunto testaferro Samark López Bello. El fiscal general Tarek William Saab lo acusó de vender crudo estatal y desviar los ingresos hacia un esquema de lavado de dinero multimillonario, en lugar de ingresarlos a las arcas del Estado. Ambos permanecen privados de la libertad en Venezuela.
Hugo Carvajal Barrios
Hugo Carvajal Barrios, alias “El Pollo”, es un exjefe de inteligencia militar venezolano que presuntamente utilizó su cargo para bloquear investigaciones por tráfico de drogas o corrupción. Un centinela del sistema que, según las acusaciones, vigilaba para que nadie mirara demasiado de cerca.

En 2008, Estados Unidos lo sancionó por facilitar las operaciones de narcotráfico de las FARC. También fue acusado de coordinar con Diosdado Cabello la participación de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana para enviar 5,5 toneladas de cocaína a México en 2006, así como de proporcionar credenciales oficiales a al menos un traficante para que pudiera moverse libremente por el país.
Carvajal fue arrestado por primera vez en 2014 por autoridades de Aruba, en respuesta a una solicitud formal de Estados Unidos. Sin embargo, fue liberado después de que Venezuela argumentara que su cargo como cónsul en la isla le otorgaba inmunidad diplomática. Años más tarde, Carvajal rompió con Maduro y en 2019 expresó públicamente su apoyo al opositor Juan Guaidó. En abril de ese año fue detenido en España por los mismos cargos de narcotráfico, aunque logró fugarse y permaneció prófugo hasta 2021, cuando fue arrestado nuevamente en España y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Una semana antes de que iniciara su juicio, en junio de 2025, Carvajal cambió su declaración y se declaró culpable. En diciembre de ese mismo año, el medio estadounidense The Dallas Express informó que Carvajal había enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que afirmaba buscar “expiar sus culpas diciendo toda la verdad” sobre el narcotráfico dentro del régimen de Maduro y la presunta implicación del Estado venezolano con el Tren de Aragua.

El momento en que envió la carta —pocos días después de que Trump indultara al expresidente hondureño y criminal condenado por narcotráfico Juan Orlando Hernández— abre la posibilidad de que Carvajal esté dispuesto a decir a los fiscales estadounidenses lo que quieren oír a cambio de indulgencia. Podría convertirse en un testigo clave en el próximo juicio contra Maduro.
Cliver Alcalá
Las autoridades de Estados Unidos señalaron al exgeneral Cliver Alcalá como una figura clave del Cartel de los Soles, al incluirlo junto a Nicolás Maduro en una acusación presentada en 2020 y ofrecer una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.

Alcalá fue acusado de coordinar actividades de tráfico de drogas, brindar apoyo material a FARC y ofrecer protección a la organización de narcotráfico conocida como el Cartel de La Guajira.
Buscado en Venezuela por su presunta participación en un intento de golpe de Estado en 2020, Alcalá se entregó a las autoridades estadounidenses. En abril de 2024, un juez federal de Estados Unidos lo condenó a más de 21 años de prisión por asociación criminal y suministro de armamento de alto calibre.

En diciembre de 2025, el medio estadounidense The Dallas Express informó que Alcalá, al igual que Hugo Carvajal, había enviado una carta al presidente Donald Trump, en la que manifestó su disposición a testificar sobre la presunta implicación del Estado venezolano en economías ilegales. Esto abre la posibilidad de que también sea llamado como testigo en el juicio contra Maduro.
Fuente: InSight Crime
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AFC/RCM


















