• El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), hasta la semana epidemiológica 43 de 2023, registró 580 casos de violencia intrafamiliar, afectando desproporcionadamente a mujeres con 561 casos, frente a 19 hombres

 

Ricardo Jesús Rivas/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 20 de noviembre. – La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Quintana Roo concluyó su programa de capacitación dirigido a los Grupos Especializados de Atención a la Violencia Familiar y de Género (Geavig). Compuesto por 16 módulos, este programa destaca por su enfoque hacia la mejora de los protocolos de atención a las víctimas de violencia de género.

Sin embargo, el contexto en el que se implementa esta capacitación es uno de urgencia y gravedad. Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), hasta la semana epidemiológica 43 de 2023, se registraron 580 casos de violencia intrafamiliar, afectando desproporcionadamente a mujeres con 561 casos, frente a 19 hombres. Esto subraya un problema sistémico que va más allá del ámbito de la policía y requiere un enfoque multidisciplinario que aborde las causas subyacentes y las consecuencias de la violencia de género.

La Academia Estatal de Seguridad Pública (AESP), a través de la coordinación interinstitucional, transmitió ponencias por especialistas a 152 elementos. Este esfuerzo interinstitucional es clave para la homogeneización de los protocolos de atención y para garantizar que los servidores públicos estén equipados con las habilidades necesarias para manejar estos casos delicados.

Los módulos como “La Aceptación” y “Primeros Auxilios Psicológicos” indican un cambio positivo hacia la sensibilización de los oficiales. La intervención temprana y el soporte psicológico son fundamentales para las víctimas en momentos de trauma extremo. El papel de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Quintana Roo (CEAVEQROO) en este módulo es un paso importante para asegurar que las víctimas reciban la ayuda necesaria para comenzar su recuperación.

La inclusión de la nutrición adecuada de datos en la base del programa del Banco Estatal de Datos e Información Sobre Casos de Violencia Contra las Mujeres (Banavim o Baesvim) es una herramienta indispensable para el seguimiento y la toma de decisiones informadas. La efectividad de Banavim depende de la integridad y la actualización constante de la información.

Los talleres interactivos presentaron contenidos de una manera dinámica y accesible, lo que es esencial para el aprendizaje efectivo. Sin embargo, la preocupación radica en si esta metodología puede traducirse en acciones reales y medidas proactivas en las calles, donde la teoría se encuentra con la dura realidad de la violencia diaria.

La finalidad de estas capacitaciones es concientizar a los policías sobre su papel en los protocolos de actuación. La auténtica prueba será la implementación consistente y efectiva de estos protocolos en situaciones reales, donde la sensibilidad, la empatía y el compromiso deben ser más que palabras, deben ser acciones.

Reflejando la clasificación internacional de enfermedades de la Organización Panamericana de la Salud, los tipos de maltrato abordados en la capacitación físico, sexual y mental, son vitales para entender y combatir la violencia. Los subtipos de abuso por distintos agresores indican que la violencia de género no es un problema aislado, sino un asunto comunitario y social.

Es esencial recalcar que los datos reportados son solo aquellos registrados por las autoridades, sin embargo, el problema es aún más extenso. La violencia oculta, no reportada, sigue siendo una barrera para alcanzar una comprensión completa y una respuesta efectiva.

Los esfuerzos de capacitación de la SSC y la AESP deben ser solo el comienzo de una revisión más amplia de cómo las instituciones estatales abordan la violencia de género. Es imperativo que estas capacitaciones se traduzcan en mejoras palpables en la seguridad y el bienestar de las mujeres, niñas y niños en Quintana Roo.

 

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