“El cáncer ha vuelto”. Así ha anunciado la leyenda del tenis Chris Evert el “diagnóstico que nunca quise oír”, pues debe volver a enfrentarse a la enfermedad que paralizó su vida en enero de 2022, cuando se le detectó por primera vez cáncer de ovarios.

A través de un comunicado difundido por ESPN, cadena en que la ganadora de 18 Grand Slams trabaja como comentarista, Evert ha puesto en valor que “una vez más me siento afortunada de que se detectara a tiempo”, tal y como le ocurrió hace casi dos años, cuando fue diagnosticada en la etapa 1 de la enfermedad.

“Basándome en una tomografía por emisión de positrones, la semana pasada me sometí a otra operación robótica”, en la que “los médicos encontraron células cancerosas en la misma región pélvica”. De esta manera, “me extirparon todas las células y he empezado otra ronda de quimioterapia”.

La mujer con más Roland Garros de la historia en su palmarés, con siete Copas de los Moqueteros, no estará en el Open de Australia, un torneo que ganó en dos ocasiones, aunque ha asegurado que estará “lista para el resto de la temporada de Grand Slam”.

“Animo a todo el mundo a que conozca sus antecedentes familiares y se defienda. La detección precoz salva vidas. Dad gracias por vuestra salud en estas fiestas”, concluyó su comunicado la quinta tenista con más ‘grandes’ de la historia.

Evert fue diagnosticada por primera vez en enero de 2022, tras someterse a una histerectomía preventiva al ser consciente de que sufría un riesgo mayor de padecer cáncer de ovarios después de que su hermana Jeanne muriera de la misma enfermedad en 2020.

La leyenda del tenis se sometió a un tratamiento de quimioterapia durante varios meses y en mayo del 2022 anunció que había recibido el alta médica. Ya en enero de este año, la exjugadora anunció que había superado la enfermedad y que existía un 90% de posibilidades de que no reapareciera. Sin embargo, no ha sido así y Evert volverá a jugar el partido más importante de su vida.