• El marinero, de 54 años, fue encontrado junto a su perra en pleno océano Pacífico. Llevaba tres meses alimentándose de pescado crudo y bebiendo agua de lluvia

 

Redacción/CAMBIO 22 

Luego de tres meses de naufragio, Timothy Lyndsay Shaddock por fin pisó tierra. Fue este 18 de julio, desde las costas del estado de Colima que brindó su primer discurso en el que narró cómo logró sobrevivir tras quedar varado en mar abierto junto a su fiel compañera: su perrita Bella.

La palabra que resume su experiencia es “sorprenderte”, en este sentido, el hombre de origen australiano dijo estar profundamente agradecido, aunque reveló que hubo muchos “días malos” en los que no solo pasó hambre sino que incluso llegó a creer que no lo lograría.

 

“Estoy muy agradecido de que todo esto pudiera ocurrir (…) llegué a pensar que no lo lograría, especialmente cuando vino el huracán. Fue difícil tener que sobrevivir, fue muy cansado, pero sientes la voluntad de vivir”, comentó ante una decena de reporteros que ya lo esperaban en el puerto de Manzanillo.

La última vez que Timothy vio tierra firme fue a principios de mayo, había luna llena y se encontraba en el mar de Cortés. Para ese entonces el hombre llevaba ya varios días navegando en su catamarán, había salió de las costas de La Paz, Baja California con destino a la Polinesia Francesa en abril, sin embargo el clima cambio el rumbo de sus planes.

Y es que una gran tormenta provocó que los dispositivos electronicos de comunicacion quedaran destruidos, lo que impidió que el hombre pudiera pedir auxilio. Al respecto, durante sus declaraciones, Lyndsay Shaddock expresó que en el periodo en que estuvo incomunicado su “tierra” fue su barco y su alimento básico fue el pescado crudo así como las provisiones con las que contaba.

“Pesqué mucho, llevaba buenas provisiones, eso fue suficiente; aunque estoy muy flaco, como pueden ver”, bromeó. Tras su rescate, Timothy señaló que desea tomar las cosas con calma, reunirse con su familia y amigos y compartir lo que ha vivido.

Cabe señalar que fue a más de mil 900 kilómetros de tierra firme que un helicóptero que acompañaba a un un barco atunero avistó el catamarán en el que se encontraban el australiano y su perrita. Ambos presentaban signos de insolación así como deshidratación. En este sentido, el hombre dedicó unas palabras de agradecimiento a Antonio Suárez y su compañía por no rendirse en la búsqueda.

El papel que tuvo Bella

Además de su experiencia, el marinero con más de 30 años de experiencia también habló sobre Bella, la perrita que lo ayudó a sobrellevar la soledad en medio del mar, al respecto, aseguró que la canina fue fundamental para sobrevivir.

“Me buscó en el agua, es un animal hermoso, estoy muy agradecido de que este viva, estoy muy orgulloso de ella”, aseguró.

Shaddock también se ha mostrado emocionado: “Hay muchos días buenos, y muchos días malos. Intenté encontrar la felicidad dentro de mí mismo. Y la encontré bastante. También disfruto estar en el agua”. La última vez que vio la tierra fue en el mar de Cortés (en el golfo de California), a principios del mes de mayo, una noche de luna llena.

La empresa Grupomar mostró en un comunicado su satisfacción: “Gracias a la experiencia de la tripulación del buque, pudo ser rescatado sano y salvo, recibiendo la atención médica, hidratación y alimentación necesaria”. No es la primera vez que alguno de los buques de Grupomar rescata a un náufrago en las aguas oceánicas. El presidente de la compañía, Antonio Suárez expresó su orgullo hacia la tripulación del María Delia. “Estoy orgulloso de mis marineros por su valentía y humanismo en el exitoso rescate del señor Shaddock. Su profesionalismo y compromiso con la seguridad y el bienestar de los demás son ejemplos claros de la ética de nuestra gente. Me alegra que hayamos podido salvar la vida de alguien en apuros”, comentó Suárez.

La compañía notificó el rescate a las diferentes autoridades –desde la Secretaría de Marina a la Embajada de Australia– para que se iniciaran los protocolos legales que permitan al náufrago australiano regresar a su hogar, en Sidney.

 

Fuente: Agencias e Infobae

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