Graciela Machuca Martínez/ CAMBIO 22

La reelección que busca Maricarmen Candelaria Hernández Solís en la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto en el estado de Quintana Roo, en contra de los postulados de Andrés Manuel López Obrador, fundador de la llamada 4T, solo tiene propósitos evidentemente personales, porque ofrece continuidad y construir un segundo piso, pero no de un gobierno de la transformación, sino el segundo y tercer piso, pero de las casas que está construyendo en el municipio.

En esta última etapa de la campaña electoral, la ciudadanía carrillo pórtense le está preguntando para qué quiere reelegirse si durante los tres primeros años de su mandato no ha hecho nada para terminar con la violencia en todo el municipio, los caminos rurales y las calles de la cabecera municipal se encuentran en el abandono, mientras ella se sigue trasportando en una camioneta con un valor de mas de dos y medio millones de pesos.
En el municipio de Felipe Carrillo Puerto, el luto y el terror se han apoderado de cientos de familias, a consecuencia de la inseguridad. Desde el año 2021 que llegó al gobierno municipal, el número de asesinatos, desapariciones, privaciones ilegales de la libertad, extorsiones y corrupción se han incrementado en perjuicio de la población de a pie.

En lo que va del año, 17 personas han sido asesinadas en el municipio emblema del gobierno federal, porque este año fue declarado año de Felipe Carrillo Puerto, por la gran devoción que dice el presidente de la república, tenerle a este mártir de la democracia en el país, pero la presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto, no ha hecho nada por dignificar la vida de quienes habitamos en este lugar.

Esta semana se encontró el cuerpo sin vida de un motociclista que fue reportado como desaparecido desde el mes de marzo pasado, pero para el gobierno municipal de la morenista Maricarmen Hernández Solís no pasa nada, a tal grado que se considera con el derecho de que el pueblo la vuelva a elegir como presidenta municipal, simplemente porque ella quiere, no porque haya traído beneficios para el municipio.

En el año 2014, cuando se reformó la Constitución Federal para que se volviera a permitir la reelección en el país, le quedó muy claro a la clase política que sería el pueblo el que evaluaría a las autoridades municipales para permitirles reelegirse, pero ahora, solo por creerse que saben gobernar y les urge seguir llenándose las bolsas de dinero público, compiten por una reelección.

Tanto en las diferentes localidades de Carrillo Puerto, como en la cabecera municipal, existe una grave decepción entre el electorado que hace tres años confió en la candidata de MORENA, pensando que por ser mujer y joven tenía principios éticos y políticos, así como vocación de servicio, para servir a la comunidad y no servirse de ella.

Ahora, es una burla hacia el pueblo que Maricarmen Hernández Solís se haya dedicado a construir casas de su propiedad en lugar de velar por el desarrollo del municipio y con el único trabajo que está sosteniendo su campaña es con lo hecho por el gobierno federal en obras como el Tren Maya, el Aeropuerto de Tulum y la apertura del camino hacia el mar, pero esas obras no fueron ni ideas de ella, mucho menos con recursos municipales, sino con dinero público de la Federación que proviene de los impuestos que pagamos todos los mexicanos que sí trabajamos.

Este dos de junio, cuando vayamos a las urnas a depositar nuestro voto para elegir a la próxima autoridad municipal hagamos un análisis de en qué hemos progresado quienes nos dedicamos a trabajar, mientras que Maricarmen Hernández Solís se está construyendo diversas casas con dinero público, porque su salario como primera concejal no le alcanza para las multimillonarias inversiones que ha hecho.

Es el pueblo de Felipe Carrillo Puerto el que ha documentado que la presidenta municipal que quiere reelegirse tiene una casa en Calle 72 x 53 y 55 en la colonia Juan Bautista Vega, tiene cámaras de seguridad por todos lados. Esta casa cuenta con una piscina y está construida en dos pisos. Su valor aproximado es de cuatro millones de pesos y fue un regalo para su esposa Johana.

Tiene otra casa por Radio Xenkah, toda bardeada, reforzada la barda con alambre de seguridad. Las cámaras de seguridad son su obsesión, ya que está convencida que su gobierno no le garantiza seguridad, a pesar, que tiene a su disposición personal de seguridad municipal.

Con una inversión superior a los diez millones de pesos construyó una casa en la Rafael E. Melgar. En la misma calle, dos cuadras adelante, tiene otra casa en construcción. Es propietaria de un rancho entre Carrillo y Chunhuas, para el cual abrió un camino y toda la piedra que quitó del parque lo utilizó en su propiedad. Hace tres años, cuando estaba en campaña para llegar a la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto no tenía todas esas propiedades y tampoco le daba el dinero para llevar el ritmo de vida que tiene ahora.

 

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