Olivia Vázquez/CAMBIO 22

CANCUN, Q. ROO, 13 de mayo.- La industria de la construcción estaría teniendo un segundo semestre del año con una fuerte reactivación por la obra que ya se programa a nivel municipal y estatal y la que se dará del mismo Gobierno Federal que trae una bolsa de 10 mil millones de pesos, lo que permitirá a las empresas del sector recuperar su operación a niveles más favorables tras la pandemia de covid-19.

Así lo señaló Diego Cortés Arzola, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Cancún, quien informó que al cierre de año pasado, se tuvo un repunte importante en el sector, y aunque no se alcanzó la meta, si fue positivo.

En el proceso de reactivación que se ha venido dando, el líder empresarial refirió que las empresas que lograron reactivarse operaron a 75 y 80% de su capacidad, pero se espera que en los siguientes meses se pueda ganar terreno con las obras que ya se están programando, tanto públicas como privadas.

Se trae, dijo, un paquete importante de obras de parte de los municipios que ya están activándose, lo mismo que el Gobierno del Estado y la Federación y aunque en este último rubro de obra federal pudiera ser que las empresas locales no tengan tanta participación, si dijo que este tipo de obras moverá sin duda el resto de la economía como transporte, mano de obra, proveeduría y demás,lo que será positivo y podría permitir a las empresas locales incluso tener cierta participación en esos macroproyectos.

En otro sentido, comentó que la inversión privada no se ha detenido y va incrementándose, pues el desarrollo de proyectos que se habían detenido han reiniciado y esto sin duda beneficia al sector, pues aunque este tipo de empresas traen a sus compañías ya establecidas, es un aliciente para la economía local.

Un punto relevante aquí, destacó el entrevistado, es que en la inversión privada, muchas veces el proyecto se detiene o no avanza por el tema de las manifestaciones de impacto ambiental, que son procesos que deben seguir en todo momento y esto muchas veces retrasa los planes de la inversión, pues los trámites y estudios llegan a tardar hasta más de un año por parte de Semarnat y esto frena mucho del ritmo de inversión y operación que se pudiera estar dando ya a estas alturas de la reactivación económica.

Aquí comentó por tanto, es importante que la autoridad pudiera agilizar sus procesos de revisión para seguir en la recta de recuperación.

“Tenemos esperanza de que sea un año que termine de reactivar la economía de las empresas constructoras, y sobre todo de las mipymes, donde no se ha podido reactivar”, expresó.

Y es que si bien están avanzando, refirió que al padrón actual se tienen 180 empresas ya en operación de las 270 que se tenían antes de la pandemia, pero se confía que el porcentaje que falta por reactivación, micro y pequeñas empresas, puedan sumarse en este segundo semestre del año para llegar al 100%.

 

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