• Cien horas después de ser cesado, Marx Arriaga abandonó la SEP y tomó un camión rumbo a Texcoco, de donde es originario

 

Redacción / CAMBIO 22

Le rogaron que aceptara una embajada con tal de que dejara su cargo en la SEP. Se negó.

Le permitieron quedarse a dormir en la oficina cuatro días.

Se burló.

Le dijeron que tomara otro cargo en la Secretaría. Desafió.

También le prometieron que sus libros de la “Nueva Escuela Mexicana” no van a cambiar el contenido, sólo agregarán a mujeres en la historia.

Lo apapachan, se burla y se va

Pidió un oficio para que le formalizaran su despido. Se lo enviaron.

Y por fin, cien horas después de ser cesado, Marx Arriaga abandonó la SEP y tomó un camión rumbo a Texcoco, de donde es originario.

Antes de despedirse logró 105 plazas para sus colaboradores cercanos, que cobraban por honorarios.

Al abandonar su despacho ayer por la tarde, Arriaga tomó la pintura con el retrato de Carlos Marx que tenía colgada y la cargó en su retorno, primero en el Metro y luego en el camión al oriente mexiquense.

El ex director de Materiales Educativos de la SEP estuvo encerrado en sus oficinas de Avenida Universidad 1200, al sur de la capital del País, desde el mediodía del viernes pasado -cuando se negó a ser removido de su cargo- hasta ayer por la tarde.

Sin ducharse en esas cien horas de encierro, con un solo cambio de playera, mal dormido, atrincherado, pues ni siquiera salió del edificio cuando hubo un simulacro de temblor, Arriaga decía que se encontraba despachando -¿Cómo fue su último día laboral?, se le cuestionó ayer martes en una oficina ya casi vacía.

Marx Arriaga: director de Materiales Educativos SEP destituido- Grupo  Milenio

“Como vieron: trabajando, atendiendo asuntos; lo más importante fue que se lograron firmar las plazas de trabajadores de honorarios, entonces, los compañeros de la unidad pudieron quedar sin riesgo en sus trabajos, ya quedaron firmados, 105 compañeros”, dijo.

Arriaga, un doctor en Filología, con estudios en la Prepa Popular, recomendado de la ex Primera Dama, Beatriz Gutiérrez, de quien fue sinodal, rehizo en el Gobierno de AMLO los libros de texto que quedaron con errores y fueron polémicos.

Ya en el Gobierno de Claudia Sheinbaum desobedeció una orden de corregirlos hasta que fue cesado entre deferencias y ruegos.

El ahora ex funcionario pasó de asegurar que se atrincheraba no por un cargo, sino para evitar la modificación de los libros de texto a un modelo “neoliberal”, a exigir que se le informara mediante un oficio su remoción, y no a través de redes sociales.

Además anunció que no aceptaría ningún cargo público y dijo que se iría a Ciudad Juárez, Chihuahua, para regresar a las aulas a dar clases.

 

 

 

Fuente: Reforma

redaccion@diariocambio22.mx

GPC/RCM

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