Redacción/CAMBIO 22

El juzgado quinto con sede en Cancún Quintana Roo otorgó la protección de un amparo a ciudadanos de Cancún contra el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) del municipio de Benito Juárez 2022, lo cual suspende la aplicación de este instrumento y ordena que se reponga el proceso para elaborar un nuevo documento.

Se trata del amparo 995/2022 promovido por residentes de Cancún y asesorados por la organización Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), los cuales señalan que el PDU violenta el derecho humano a un medio ambiente sano, además de contener otras violaciones a la seguridad jurídica contemplada en los artículos 14 y 16 constitucionales.

En este instrumento se basan todas las licencias de construcción, usos de suelo, y definición de las vocaciones de la tierra en todo el municipio.

El mandato judicial también ordena al Congreso del estado la obligación de incorporar un atlas de riesgo y planes de movilidad en la elaboración de los programas de desarrollo urbano y que esto quede plasmado en la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Quintana Roo.

También ordena garantizar a la ciudadanía el acceso a los documentos en los que se basará el cabildo de Benito Juárez para la elaboración del nuevo PDU y que los señalamientos que puedan hacer los interesados se incorporen en el documento final, lo mismo que los planes de movilidad y un atlas de riesgo, previo a la aprobación del nuevo instrumento.

Antecedente

En octubre de 2022, también el juzgado Segundo de Distrito con sede en Cancún concedió la suspensión provisional del Programa de Desarrollo Urbano (PDU) del municipio Benito Juárez, pero sólo para aquellos casos en los que el instrumento afectase zonas de manglar y humedales.

Al no haber licencias municipales para zonas de manglar, el amparo no tuvo ningún alcance, sin embargo, en este caso, el nuevo amparo ordena suspender todo el ordenamiento, por lo que se espera que en breve el ayuntamiento fije posición al respecto.

Objeciones al PDU

En enero de este año, tanto la organización DMAS, como representantes vecinales de la supermanzana 15 de Cancún, con el apoyo del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Anticorrupción de Quintana Roo, hicieron una presentación virtual con diapositivas del Programa de Desarrollo Urbano de Cancún (PDU) 2022, en las que muestran que el documento sometido a consulta pública el año pasado es muy distinto respecto del que posteriormente se aprobó por el cabildo y que este martes 23 de mayo fue suspendido por un juzgado de Cancún.

Entre los principales cambios está el que se eliminaron todos los equipamientos deportivos de la ciudad para sustituirlos por espacios recreativos, lo cual es una categoría que no está definida en ningún PDU.

Señalan además que múltiples lotes en la zona hotelera de Cancún incrementan su densidad y altura, pasando de 13 y 15 pisos, a 20 pisos, además de que, a un lote ubicado al inicio de la zona hotelera, con uso de suelo para servicios turísticos de playa (SP), le asignaron una nueva clave TH/8/N, la cual ahora permite que pueda construirse ahí un hotel de hasta ocho pisos.

Sobre el estudio de calidad del agua, mencionaron que desde 2021 quedaron plenamente identificados hasta 19 puntos de descargas de aguas negras ilegales sobre zonas de manglares por parte de hoteles y restaurantes, así como otros puntos donde se derraman los registros de alcantarillado por la sobresaturación de las tuberías.

Además, la firma encargada del estudio, AyMA Ingenieria y Consultoría, concluyó que la calidad del agua en la mancha urbana de Cancún es de regular a mala, con zonas de mayor deterioro en diversos puntos del área natural protegida Manglares de Nichupté y la laguna Nichupté, donde se reconoce que existe una descarga con altas concentraciones de enterococos fecales humanos.

También señala puntualmente que: el sistema de alcantarillado de la zona hotelera se construyó hace 40 años, lapso en el que además del daño físico, colapsos y taponamientos, ha quedado está rebasado en su capacidad y diseño, pues éste se delineó con base en usos de suelo, densidades y dotaciones mucho muy menores a los actuales.

DMAS, la misma que ha promovido varios amparos contra el Tren Maya, denunció entonces que, aunque dicha información ha estado disponible para las autoridades municipales desde hace por lo menos dos años, además de no atender la problemática, por el contrario, el ayuntamiento aprobó a mediados de 2022 el nuevo PDU, que aumenta densidades de construcción en zonas urbanas y da usos de suelo hotelero en playas públicas.

Esto, aseguran, genera mucho más estrés en áreas como la zona hotelera de Cancún, donde se concentra gran parte de la problemática por la sobredensificación que ya se arrastra desde hace más de una década.

 

Con información de El Economista

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