Redacción/CAMBIO 22

La alopecia, o alopecia areata, es una enfermedad que produce la pérdida de cabello, esta caída puede ser parcial o absoluta, dependiendo de la situación de cada paciente, pues hay quienes sufren esta disminución en distintas etapas de la vida, hay otras personas que lo padece sólo una vez, ¿de qué pende? Aquí te lo decimos.

Esta enfermedad deriva de una alteración en el sistema inmune, en la que el cuerpo ataca a los folículos pilosos que son las estructuras de la piel a través de la que se forma el cabello, provocando su caída, en partes específicas como la cabeza y el rostro.

De acuerdo con datos de la National Institutes of Health (NIH, por sus sigles en inglés), la pérdida de cabello es progresiva; comienza una disminución equivalente a “parques pequeños”, comparables al tañano de una moneda de 50 centavos y, en algunos casos, la pérdida puede alcanzar una mayor longitud.

Sin embargo, esta dolencia no genera otros síntomas o efectos secundarios más que la caída de cabello.

Los instituos de salud de Estados Unidos (EU) denominan a la alopecia como “impredecible”, ya que el curso o severidad varía, dependiendo de la persona que la padezca; pues algunas personas experimentan la caída de cabello una vez en sus vidas, a diferencia, de otro grupo de la población que atraviesa esta pérdida en intermitencias; algunas de ellas recuperan el cuero cabelludo por completo y otras no.

En los casos en los que el cabello vuelve a crecer, puede hacer en una tonalidad distinta a la original; sin importar la edad crece de un color grisáceo o blancuzco. Luego de unos meses, el pigmento original se recupera.

¿Hay un tratamiento para combatir la alopecia areata?

Si bien, hasta la fecha, no existe ninguna cura para revertir la pérdida de cabello por la alopecia areata, hay tratamientos que inducen su crecimiento o para ralentizar su caída.

¿Qué factores desencadenan la alopecia areata?

Según la NIH, cualquier persona puede padecer la pérdida de cabello por alopencia, sin importar su sexo o raza. Esta enfermedad puede manifestarse, además, a cualquier edad, pero ocurre, más frecuentemente, a partir de la adolescencia y hasta los treinta años. Las personas que lo padecen durante la infancia tienen más probabilidades de atravesar un padecimiento de mayor duración.

Pese a que no hay evidencia que sea una enfermedad hereditaria, se piensa que si un familiar la padece hay posibilidades que otro miembro de la estirpe lo padezca. La ciencia ha estudiado los orines de la alopecia y, hasta la fecha, se ha descubierto que la genética juega un papel fundamental para su manifestación; estos genes que regulan el sistema inmune.

Si bien, la alopecia no produce sintomatología, hay enfermedades autoinmunes -en las que el cuerpo ataca a las células sanas- que sí provocan la alopecía. Algunas de ellas son  la psoriasis, la enfermedad de la tiroides o el vitíligo. El estrés emocional también provocaría la pérdida de cabello.

Tipos de alopecia areata

Existen tres tipos de alopecia:

Alopecia areata parcheada: La caída del cabello ocurre fragmentadamente, con mechas de un diámetro similar a una moneda de cincuenta centavos.

Alopecia total: La pérdida de cabello es absoluta.

Alopecia universal: Esta es la versión más severa de la enfermedad, pues produce la pérdida ya no sólo de todo el cabello, sino de todo el vello del cuerpo (cejas, pestañas), de forma total.

En algunos casos, las personas que padecen alopecia también notifican una alteración en el estado de las uñas. Además, padecen molestias, hormigueo, ardor o picazón en áreas de la piel, previo a la caída del cabello o vello.

 

 

Fuente: El Universal

GCH

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