Redacción/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 10 de junio. – Intentan ejecutar a Antonio Arreola Aguirre, ex jefe de la oficina de operaciones de la dirección general de aeronáutica civil en Chetumal y operador del Cártel de Caborca. Se encargaba de proporcionar los permisos de vuelo y la venta de turbosina a las aeronaves que por lo general aterrizaban semanalmente en el aeropuerto de la capital quintanarroense para avituallarse y cargar combustible para proseguir su vuelo al cono Sur del continente o en su caso reabastecerse posterior al descargo de su valiosa pero prohibida mercancía.

El intento de ejecución desató una balacera que se prolongó por caso medio kilómetro inició en la plaza Las Américas y terminó en el cruce de la calle Manuel Acuña con Flor de Mayo de la colonia Jardines, distancia en la que sicarios realizaban disparos en contra de un taxi que abordó.

El exfuncionario de aeronáutica civil, se encontraba de compras en mencionado centro comercial pero notó que era “venadeado”, por lo que, decidió no ir hacia su vehículo sino abordar un taxi, sin embargo el movimiento fue observado por los hombres que prácticamente lo cazaban y quienes atacaron al vehículo de alquiler.

Antonio Arreola Aguirre se encontraba en compañía de su hijo de aproximadamente 15 años, el cual resultó lesionado de un rozón en la oreja, pero se retiraron antes de la llegada de las autoridades y acudieron a la clínica del ISSSTE, ubicado a 200 metros del sitio donde finalizó la balacera.

Aproximadamente a las 17:30 horas, las autoridades iniciaron el “código rojo” tras registrarse una balacera en la plaza Las Américas. Los pistoleros se desplazaban hacia el CONALEP realizando aún, detonaciones de arma de fuego contra un taxi.

Las autoridades indicaron que encontraron la unidad y varias casquillos percutidos en la calle Manuel Acuña casi con Flor de Mayo. Hasta donde arribaron paramédicos de la Urem y policías estatales, así como, ministeriales acompañados por personal de la Marina.

En el lugar atendieron al taxista, quien resultó herido de dos rozones de bala, uno en el antebrazo derecho y otro en la frente, del lado izquierdo. El conductor relató que momentos antes inició el terror.

El hombre dijo que estaba saliendo de la plaza de las américas por el lado de la tienda Liverpool en la calle denominada Tzisauche. Sin embargo, comenzó a escuchar golpes en la carrocería, lo que posteriormente supo que eran balazos, sin haber identificado el sonido al momento.

El pasajero gritó “acelera me vienen disparando”, presa del terror el conductor aceleró su vehículo hacia la avenida Insurgentes, donde al hacer momentáneamente el alto para poder cruzar, los sicarios lo alcanzaron y comenzaron de nuevo a detonar sus armas de fuego, logrando nuevamente evadirlos, siendo que tomó la calle Flor de Mayo y logró llegar hasta la calle Manuel Acuña donde dobló a la derecha tratando de reincorporarse a la Insurgentes, pero únicamente logró avanzar unos metros y le cerraron el paso con el vehículo que traían los pistoleros, mismo que alcanzó a ver era de color gris.

El taxista señaló que durante el trayecto el menor gritó que lo habían logrado herir y al voltear él notó que sangraba una de sus orejas, sin lograr ver mayor detalle, siendo que al cerrarle los sicarios el paso él logró tirarse al piso y después a la carretera donde cayó en un charco, justo donde se mantuvo tirado hasta que consideró pasó el peligro. El taxista no logro ver qué sucedió con el menor y tampoco con el hombre al que le venían disparando.

En el lugar zonal de la fiscalía general del estado inició con el levantamiento de los indicios y la apertura de las investigaciones para dar con los responsables. El taxi sufrió daños materiales y los cristales fueron rotos. Hasta el momento ninguna autoridad se ha pronunciado o ha dado información al respecto.

 

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RHM