Rabobank estimó que para el próximo año, la industria del cerdo y la la res experimentarán una tendencia a la baja, el pollo contrastará por sus ventajas competitivas y su valor reducido. En conclusión, las tres principales proteínas continuarán creciendo.

 

 

Redacción/CAMBIO 22

De acuerdo con la entidad financiera de Países Bajos, Rabobank, se espera que para el próximo año, si bien la industria cárnica continúe creciendo a nivel global, el avance será más lento debido al desafío recurrente de los altos costos de producción y los menores márgenes de ganancia para las empresas.

Sin embargo, el consumo no debería representar un problema para el sector, ya que aunque el poder adquisitivo de las personas se ha visto reducido por la inflación, la demanda de carne se mantiene, existiendo un equilibrio entre dicho factor y la oferta.

Esto se debe a que el consumidor se está acostumbrando cada vez más a la incertidumbre en los mercados, lo que ayuda a que se adapten a los cambios de los precios al momento de comprar alimentos.

Para adaptarse a los retos, las empresas productoras de proteína animal tendrán que ajustarse a gastos operativos mayores

Justin Sherrard, estratega global de proteína animal, explicó que si las compañías quieren mantener el éxito de los últimos años, es fundamental que ajusten sus trabajos a un entorno de gastos operativos mayores, pues es el escenario en el que se desempeñarán hacia el futuro.

Además de aumentar la inversión en la creación de nuevas mercancías que se ajusten a los precios que las personas están dispuestas a pagar, esto también incluye mejorar su productividad y fortalecer las alianzas a lo largo de toda la cadena de suministro.

En la entidad financiera indicaron que por grupos, la industria de la carne de cerdo y res experimentará una tendencia a la baja durante el siguiente año, sin embargo, el panorama será más positivo para el pollo por sus ventajas competitivas, como el valor reducido.

 

Fuente Ganaderia

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AFC