• Padres y madres de familia del municipio de Felipe Carrillo Puerto alzaron la voz con pancartas en mano, cansados de los actos de extorsión que, aseguran, comete el grupo táctico policial conocido como Jaguar.

 

Redacción/CAMBIO 22

FELIPE CARRILLO PUERTO a 30 marzo.- “Estado fallido en Felipe Carrillo Puerto”, exclamaron este domingo familias enteras que salieron a las calles a denunciar públicamente al cuerpo policial “Jaguar” que, lejos de brindar seguridad, se ha convertido en un símbolo de miedo y abuso. Acusan al gobierno de Maricarmen Hernández estar coludido.

Padres y madres de familia del municipio de Felipe Carrillo Puerto alzaron la voz con pancartas en mano, cansados de los actos de extorsión que, aseguran, comete el grupo táctico policial conocido como Jaguar. Señalan que los integrantes de este cuerpo policíaco han operado con total impunidad, abusando de su poder en contra de jóvenes y ciudadanos indefensos, bajo la mirada indiferente del gobierno municipal encabezado por Marycarmen Candelaria Hernández Solís.

La manifestación arrancó al mediodía y recorrió la avenida Santiago Pacheco Cruz, desde el antiguo ISSSTE hasta la sede de la estación de bomberos, donde actualmente se encuentra alojado el polémico grupo Jaguar. A pesar de la presencia de dos patrullas en el lugar, ningún elemento salió a dar la cara ni a responder a las acusaciones. Tampoco hubo presencia de autoridades municipales que atendieran el reclamo ciudadano.

Los manifestantes dejaron claro su hartazgo. “Ya estamos cansados, no nos vamos a quedar callados”, se escuchó entre los gritos de exigencia. El descontento social se expresa no solo por los actos de extorsión, sino también por la falta total de respuesta institucional ante las denuncias que —según señalan— han sido presentadas en repetidas ocasiones sin obtener resultados.

La figura de la presidenta municipal, Marycarmen Hernández Solís, fue blanco directo de las críticas. Los ciudadanos acusaron su indiferencia ante el crecimiento de un cuerpo policiaco que, lejos de garantizar justicia y seguridad, ha sembrado el temor en calles y colonias. “Estado fallido”, escribieron en pancartas, una sentencia que refleja el nivel de descomposición institucional que perciben.

Advirtieron que, si las prácticas de abuso y extorsión continúan, las protestas se intensificarán. “No nos vamos a detener hasta que se haga justicia”, afirmaron.

Con el respaldo de familias que ya no temen hablar, la exigencia es clara: desmantelar el grupo Jaguar, investigar a fondo los abusos cometidos y frenar la complicidad del gobierno municipal que ha permanecido en silencio ante una crisis de derechos humanos en su propio territorio.

 

 

redaccionqroo@diariocambio22.mx

RHM

 

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