• Masa de aire frío provoca temperaturas extremas en Yucatán; Mérida, sur del estado y municipios del interior registran mínimos poco comunes

 

 

  • Especialistas advierten que humedad y viento intensifican la sensación térmica pese a valores “moderados” en el termómetro

 

 

Gabriel Hernández/ CAMBIO 22

Yucatán vivió durante la madrugada de este lunes una de las jornadas más frías registradas en años recientes, con temperaturas que rompieron los patrones habituales del clima peninsular.

A las 5:00 horas, el municipio de Hunucmá alcanzó los 4 grados Celsius, una marca considerada extrema para la región, de acuerdo con reportes meteorológicos locales.

En las afueras de Mérida, los termómetros descendieron entre 6 y 8 °C, mientras que en la zona urbana de la capital yucateca se reportaron valores de 9 a 13 °C.

En el sur del estado, Akil registró 5 °C y Chacsinkín 7 °C, confirmando que el descenso térmico fue generalizado y no un fenómeno aislado.

Las bajas temperaturas también se extendieron fuera de Yucatán, en localidades de Campeche y Quintana Roo se documentaron mínimas de entre 6 y 7 °C, lo que refuerza el impacto regional de la masa de aire frío que actualmente domina el sureste del país, según información del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

De acuerdo con el análisis meteorológico, este episodio no solo responde a los valores numéricos de temperatura, sino a una combinación de factores que intensifican el frío percibido.

Especialistas explican que en Yucatán, donde el clima habitual oscila entre 22 y 37 °C con alta humedad, el organismo humano está adaptado a disipar calor, no a conservarlo.

Cuando ocurre un descenso abrupto, el cuerpo enfrenta un estrés térmico al no tener tiempo ni costumbre para ajustarse.

A este escenario se suman la elevada humedad ambiental, el viento del norte y la cercanía al mar, condiciones que reducen la capacidad del cuerpo para regular su temperatura y aceleran la pérdida de calor.

Por ello, temperaturas de 10 u 11 grados pueden sentirse considerablemente más frías que en regiones donde ese clima es habitual.

Autoridades de Protección Civil mantienen vigilancia sobre las condiciones meteorológicas y reiteran el llamado a la población a extremar precauciones, especialmente con niñas, niños, personas adultas mayores y población vulnerable, ante un evento de heladez poco común en la Península de Yucatán.

En Yucatán, el término heladez se utiliza porque el impacto del frío no se mide únicamente por la temperatura registrada en el termómetro, sino por la respuesta fisiológica y ambiental ante un clima que normalmente es cálido y húmedo. La población yucateca está adaptada durante la mayor parte del año a temperaturas elevadas y alta humedad, por lo que descensos abruptos a rangos de 4, 6 o 10 grados representan un choque térmico significativo para el organismo.

En este contexto, el frío se percibe de forma más intensa y puede generar malestar físico, rigidez muscular y mayor vulnerabilidad en personas sensibles, aun cuando en otras regiones esas cifras no se consideren extremas.

Además, la humedad elevada, el viento del norte y la cercanía al mar amplifican la sensación térmica en la Península, la humedad reduce la capacidad del cuerpo para conservar el calor, mientras que el viento acelera su pérdida, provocando que el frío “cale” más profundamente.

Por ello, en Yucatán el concepto de heladez describe mejor el fenómeno que una simple referencia numérica, no es exageración ni dramatización, sino una forma de explicar un frío inusual, intenso y biológicamente agresivo dentro de un entorno climático históricamente tropical.

Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22

cambio22digitalcun@gmail.com

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