También encontramos las sepulturas de mascotas célebres, como Rin Tin Tin, el famoso pastor alemán que apareció en películas y series de televisión; y Toto, el terrier del filme El mago de Oz.
La historia de Harstdale comenzó cuando el empresario M.E.L. Doughty decidió crear un lugar de entierro digno, tras la muerte de su perro.
Anteriormente, las familias inhumaban a estos seres queridos en sus jardines u otros lugares improvisados.
Desde su apertura, el lugar fue referencia para necrópolis posteriores, como Cimetière des Chiens, en Francia; Pet Memorial Park, en Japón; y Central Park Pet Cementery, en Estados Unidos.
El siglo XXI trajo una creciente conciencia sobre la ética animal y el respeto hacia todas las formas de vida, lo cual influyó en el desarrollo de estos espacios funerarios.



















