Redacción/CAMBIO 22

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recortó su pronóstico de crecimiento para el presente año de 4.1% a 3.4%.

Al entregar el documento Pre-Criterios de Política Económica 2023 al Congreso de la Unión, Hacienda recordó que, en el primer trimestre de 2022, se prevé que se registren los efectos de la variante Ómicron, contexto en el que destacarían efectos en el sector terciario por una menor confianza de consumir servicios y, por ende, la prolongación de los cambios en los patrones de consumo hacia bienes durables.

A su vez, la reducción de aforos en restaurantes, hoteles y bares, aunado al ausentismo laboral, serán elementos que podrían limitar el crecimiento económico en 2022.

Lo anterior se conjuntaría con la mayor escasez de insumos industriales por los cierres de algunas ciudades chinas ante los altos contagios de Covid-19 y la materialización de incrementos en las materias primas derivado del conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania.

Por el lado de la inflación, el documento señaló que se espera que cierre el año en 5.5% para 2022, y en 3.3% para 2023, lo que indica una convergencia más lenta hacia el objetivo del Banco de México derivado de las continuas presiones inflacionarias provenientes del entorno externo.

No obstante, dado que México tiene una cobertura natural al ser productor de petróleo y por el mecanismo de ajuste del IEPS, se espera que el traspaso de los precios de gasolina a la inflación esté contenido.

Asimismo, la política de entrega de fertilizantes y la rehabilitación de plantas productoras ayudarán a absorber el choque que podría 45 derivar por la falta de producción o por la materialización de mayores precios de alimentos debido a los costos de los insumos agrícolas.

En cuanto a la Tasa de Interés, Hacienda estima que el Banco de México continúe con los ajustes al alza en la tasa de interés para garantizar el anclaje de las expectativas, no obstante que las presiones inflacionarias seguirán reflejando afectaciones y choques por factores externos.

Para el tipo de cambio, la dependencia encabezada por Rogelio Ramírez de la O, pronosticó un promedio de 20.6 pesos por dólar en 2022 y en 20.8 pesos por dólar en 2023.

“Si bien el tipo de cambio ha presentado volatilidad reciente por el conflicto Rusia-Ucrania y las olas de contagio que llevaron al cierre de ciudades en China, se prevé que la fortaleza de los fundamentales macroeconómicos, las condiciones financieras internacionales y una posición fiscal y monetaria menos acomodaticia incidan de forma positiva”, explicó.

Mientras que, por último, estima un precio de petróleo por barril ubicado en 92.9 dólares.

De hecho, se estima que los ingresos presupuestarios se incrementen en 5.1% en términos reales con respecto a las cifras aprobadas para 2022. Ese resultado se explica por mayores ingresos tributarios en 4.5% principalmente por la mejora prevista en la actividad económica y mayores ingresos petroleros en 11.4%.

 

Con información de Excélsior

JFCB